Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de febrero de 2021

PROPIETARIOS

 


Porque no poseemos nada,
ni siquiera la vaga sombra del futuro
FRANCISCA AGUIRRE

Me pregunto lo que supone tener una casa propia, heredada o comprada, pero propia.
Una casa que nunca has visto vacía,
llena de cuadros y algún que otro álbum monótono
en donde las fotos no varían de escenario.

Una casa que vaya cambiando con los tiempos,
en la que ya no haya lámparas de araña y ahora las bombillas sean de bajo consumo.
Una casa amplia, familiar, de todos.

Me pregunto si alguna vez alguien
imaginó su casa vacía, muda.
Paredes que ya no le pertenecen a nadie,
losas que no darán más bienvenidas
y puertas que no volverán a abrirse.

Me imagino si alguna vez
alguien imaginó su herencia,
un folio en blanco
en dónde no es dueño de nada,
en dónde ni siquiera figura su nombre.

La única herencia que me queda
son un montón de fotos, en casas distintas,
como si fueran de otras épocas,
de familias diferentes
que solo se parecen a nosotros.

Cristina Angélica



domingo, 14 de febrero de 2021

2019


¿Qué será de aquellos
dos niños que me pedían limosnas en un restaurante?
Ahora en cuarentena
irán a la playa a pedirle a las sirenas
un abrazo maternal que los ahogue
mientras el mundo se esconde y nadie los procura.
Tengo la barriga llena.
Me pregunto si pensarán en mí.
Siento náuseas,
no tengo
el derecho de escribir
sobre su hambre.

Nelmaries Medina Rodríguez


sábado, 15 de diciembre de 2018

COMO PÁJAROS PERDIDOS XXXVI



La policía irrumpió en la casa y atrapó a los participantes de aquella fiesta. Se los llevó a la cárcel por lujuriosos y perversos. Era natural. La policía no puede irrumpir en las calles y acabar con otros escándalos, como el de la miseria.
Jaime Sabinés

martes, 11 de diciembre de 2018

LA INÚTIL MUERTE




Han quedado sobre la tierra

los oscuros cuerpos de los hombres de inútil muerte,
y en el oculto corazón de los demás arde todavía la llama del odio estúpidamente despierto.
Inútil odio.

En un apacible cobijo

de hermosas paredes
todo ha sido cambiado;
dos hombres importantes se han sonreído, se han dado la mano.

De nuevo todo inútil,

la lucha de los vivos,
la muerte de los muertos.

De nuevo todo inútil,

el hambre...


Agnès Agboton


domingo, 9 de diciembre de 2018

MARGINADOS




La orfandad nos acecha
con aislamiento frío en el mutismo.
En medio de las sombras deliran los cartílagos
y la luz se resiste
a que todo en nosotros sea un hueco
de carencia y marasmo.
El animal que rige nuestra piel
efectúa la huida a un bosque oculto,
donde la luna escapa al Gran Hermano.

Nos persigue el exilio
en la desolación de terremotos
y en el cuerpo del mundo el agua nos sumerge
en la ciudad de arena.
Las nubes contaminan nuestros bronquios
con trazados de chemtrails.
En el viaje la alquimia nos da vértigo,
la desnudez nos llena de peligros
y olvidamos lo efímero de todo.

Los refugiados miran
con miedo sobre el sol de medianoche
y un pánico de niebla el declive del Nasdaq.
El petróleo dirige
el llanto de los niños de la Tierra
y una lágrima cae
en los labios hambrientos de los hombres,
mientras un grito agónico de ancianas
horada la memoria de la gente.

Prostitutas muy jóvenes
se hacinan en los cuartos y no salen
a contemplar las horas en la nostalgia apátrida
que el barro les delata.
Clientes que deslizan su mentira
a través de los cuerpos
transmutando billetes en placer,
convierten la fricción en un teatro
donde ya nada es lo que parece.

Parados en sus casas
vagan en extravío por las cuevas
sin futuro ni aire, en túneles de bronce.
Darwinismo feroz
que convierte recursos en basura.
Redactan el currículum
como el mito de Sísifo, girando,
en la explosión de lunas sin cristales,
caminando sin rumbo por la línea.

Los náufragos respiran
en el mar del estrecho, tan temible,
al tiempo que las algas y las estrellas rojas
simbolizan las pérdidas
en océanos llenos de esperanza.
Un púlsar es latido
de inmigrantes que llegan sin papeles,
en pateras que son como un espejo
de la incesante búsqueda de vida.

Los desahuciados lloran
desnudos sobre sacos de cemento
en un ritual de lodo, despojados del numen,
arrastrando la nada.
Vacíos de hipotecas imposibles
donde el robo es lo único
que destella al final de rutas vanas,
en espíritus ávidos de sueños
que la lluvia destroza cada noche.


Ana Muela Sopeña




viernes, 11 de mayo de 2018

Blues del Banco Mundial


.

Trabajo para el banco mundial, sí, sí,
Mi sueldo eran cien mil de los verdes
Conozco mi economía Harvard mejor que tú
Nadie sabe que yo hago grandes planes
A los líderes de Madagascar les enseño a bailar
a leer estadísticas y usar calzoncillos a rayas
Las estadísticas emocionales no son mi trabajo
Hechos y números, no soy un atorrante
pero silvicultura y agricultura son un gran error
Este es nuestro plan para estabilizar tu moneda
Comercio internacional ahora o después
Sigue nuestro consejo lo agradecerás a tu creador
¿Qué tienes para exportar, qué materias primas?
Monocultura, diamantes, café, cereales
Véndelos en el mercado a las Multinacionales Imperiales
Te prestaremos dinero para aumentar tu producción
Páganos un interés anual, para tu propia seguridad
ajústate el cinturón, no pondremos objeciones
Tira algunos pequeños principios mínimos
el servicio de la deuda pago vuelve invencible el trato
Hay que poner dólares pero tu moneda es canjeable
Pon a la gente a trabajar la tierra del mercado mundial
tala todos los bosques, tendrás dinero líquido
o superautopistas rentables en lugar de selvas tropicales
Con granjas agropecuarias puedes exportar carne
Recorta servicios sociales y la ayuda a los pobres
Afligida, la gente de la selva emigra a las ciudades
Ajústate el cinturón vamos a dar un paseo por la costa
La producción aumenta, los precios siguen bajando
Madera en pasta carne en hamburguesa, café patasabajo
Aumenta la producción paga tu deuda al Banco Mundial
Al menos los intereses si es todo lo que puedes conseguir
Despuebla el Amazonas, no nos has pagado todavía
En una década devolverás todo el dinero
como servicio de la deuda, porque lo principal, ¡ay!
Te prestaremos más, pero no vendas caballo
Medidas de austeridad, sueldos más bajos,
Las aguas negras de la urbe son un terreno carnal
Los autobuses acaban arruinados en los lindes de la ciudad
corales y peces muertos residuos de las fábricas,
Los indígenas le tomaron el gusto al dólar yanki
Fondos de la banca suiza para dictadores en desgracia
La fauna muerta por la deuda de Costa Rica
Flora desconocida en la desembocadura del Boca Chica
Aves del Ecuador, ¿enfermas con los escapes tóxicos?
Disturbios por las bolsas de arroz extranjero
Arma a tu ejército de chicos con gases norteamericanos
Pide dinero prestado para tu carrera de armas propia
Familias trasladadas de las tierras fértiles a la selva
La gente de la selva en chozas al abrigo de turistas
¿bancarrota de divisas para los puristas del libre mercado?
Me acabo de retirar de mi empleo después de 20 años
en el Banco Mundial Central con la banda del dinero
asisto a las reuniones de AA no quiero morir idiota
Trabajé en Africa, las Américas, Vietnam
Bangkok también con los grandes del Banco Mundial
Ahora estoy retirado y me importa un cuerno
Camino por las calles de Washington solo de noche
El trabajo que hice, ¿estuvo malo bien?
¿Se cometieron graves errores sin que los vieran?
No era el trabajo de un burócrata como yo
comprobar el impacto de la política del Banco Mundial
cuando la deuda daba frutos en el árbol del dinero mundial.
  
Allen Ginsberg



miércoles, 7 de marzo de 2018

Putrefacción

Últimamente
Me ronda este pensamiento
Que este país
Ha retrocedido
4 0 5 décadas
y que todo el
avance social
los buenos sentimientos de
una persona hacia otra
se han borrado
y se han reemplazado por la
vieja
intolerancia de siempre.

Más que nunca
Tenemos
Egoístas ansias de poder
Desprecio por el
Débil
El viejo
El pobre
El desvalido.

Estamos reemplazando necesidad con
Guerra
Salvación con
Esclavitud.

Hemos desperdiciado
Los logros
Nos hemos deteriorado
Deprisa.

Tenemos nuestra Bomba
Es nuestro miedo
Nuestra vergüenza
Y nuestra condena

Ahora
Se ha apoderado de nosotros
Algo tan triste
Que nos deja
Sin aliento
Y ni siquiera podemos
Llorar.

Charles Bukowski


lunes, 5 de marzo de 2018

Vivir de cubos de basura

El viento sopla fuerte esta noche
Y es viento frío
Y pienso en los chicos
De la calle.
Espero que algunos tengan
Una botella de tinto.

Cuando estás en la calle
Es cuando te das cuenta de que
Todo
Tiene dueño
Y de que hay cerrojos en
Todo.
Así es como funciona la democracia:
Coges lo que puedes,
Intentas conservarlo
Y añadir algo
Si es posible.

Así es también como funciona
La dictadura
Sólo que una esclaviza
Y la otra destruye a sus
Desheredados.

Nosotros simplemente nos olvidamos
De los nuestros.

En cualquier caso
Es un viento
Fuerte
Y frío.


Charles Bukowski

martes, 6 de febrero de 2018

Pido la luz y la insolencia

Pido la luz y la insolencia: pido
la claridad, la certidumbre de los hechos
con parecido empeño al que asumiera
Blas de Otero al pedir la paz y la palabra.
En esta calle oscura, en esta latitud
que al lado de mi casa tiembla a veces,
en el precario territorio donde el tiempo señala
la frágil densidad de los proyectos
de vida, tiendo mis años como alfombras
y pido la luz y la insolencia.
Cerca,
otras vidas extienden sus alfombras
ajadas, su piel rota, su mirada
como un pozo sin agua, como un pozo.


Manuel Rico

domingo, 28 de enero de 2018

La ciudad de la abundancia


No nos levantará la rabia de la tierra
ni nos impulsará la ira a conquistar la ciudad.
No nos levantaremos entre cantos de justicia
a derribar murallas que nos cercan
porque nos han dicho que la ciudad es nuestra
y eso nos ha bastado.
Porque es cierto, todos vivimos dentro.
Y quien no vive dentro vive fuera, pero tiene una casa,
y si no tiene una casa tiene una cama
y si no,  tiene una manta.
Y si no tiene una manta tendrá al menos un cartón.
¿Quién no tiene un cartón para cubrirse el cuerpo,
para abrigarse cuando hace frío en la ciudad de la abundancia
y las noches se alargan y caen como cristal sobre los cuerpos?
Y porque todos tenemos al menos un cartón
no nos levantará la rabia de la tierra,
porque nos han dicho que el cartón es nuestro
y eso nos ha bastado



Beatriz Gimeno



sábado, 28 de mayo de 2016

FAMILIA VENDE TODO


familia vende todo
un abuelo con mucho uso
un limonero
un perro ciego de un ojo
familia vende todo
por muy poco dinero
un sofá de tres cuerpos
tres molduras circulares
familia vende todo
un padre encorbatado
luego desempleado
y una madre que engorda
a su lado
familia vende todo
un número de teléfono
tantas veces cortado
un carrito de supermercado
familia vende todo
una empleada bautista
una prima surrealista
una ascendencia italiana & golpista
familia vende todo
treinta esqueletos de pavo (de navidad)
y la cintita que ataron en el pie de júnior
en el hospital
familia vende todo
los niños estudiaron
el padre quebró
le debe plata al banco de brasil
va a ser un gran desove
la casa era del abuelo
pero el abuelo está con un pie en la fosa
familia vende todo
entonces ya ves
quedarán quinientos billetes
para cada uno
júnior va a reformar la piscina
el padre va a abrir un negocio oculto
y pagarle la villa alpina
a su padre con mucho uso
familia vende todo
precios por debajo del mercado


Angélica Freitas


martes, 24 de mayo de 2016

CLANDESTINO




Llora el Ángelus Novus
de sus alas rasgadas brota
la sangre apocalíptica
de la catástrofe.

Son niños, hombres y mujeres en floración
han atravesado la curva árida
de una vida sin tregua
y escalado la sed de todos los abismos
en su pecho 
vibran las cuerdas
de una sinfonía
con los desacordes mudos
de sus cuatro movimientos
el hedor turbio
de la guerra
con sus alaridos de relámpago 
proclamando
el diluvio de los huesos
sus espaldas arrastran
los azotes de una ciudad 
fundida en ruinas
y un rocío
de pétalos marchitos 
le escuece el corazón
en su estómago 
cruje la cigarra del hambre
de sus labios aflora
el charco seco de la sed
y sus ojos recios
añoran semillas 
para un suelo seco.
Sopla el viento
en la huida
y como Orfeo
sabe 
que no puede mirar atrás
y corre
.............corre 
.......................corre
su aliento rastrea
el vestigio de algún paraíso
su voz no es una voz
es un chirrido de pájaro
volando hacia el ocaso
de todas las incertidumbres.
Ha llegado
deposita sus ojos húmedos
en tierra firme
pero la lluvia
sigue cayendo a chorros
sobre la planta reseca
de sus pies
apenas un soplo
para los harapos 
de sus sueños
¿Cuándo terminará su huida?
¿Existirá algún lugar sin fosas
que lo aguarde?
Detrás de cada huida
hay una luz
un cielo sin escombros 
en la desembocadura de los sueños.
Existe un puerto
de todas las ternuras cobijándolo.
Grita la voz del instinto.
Sueña con la hierba silvestre
brotando a chorros
por su sangre
danzan con furia 
sus párpados desamparados
con la voz de la promesa.

No sabe que en las ciudades
del norte
brillan glamurosos
los carteles
tras los focos luminosos
las sonrisas
espejismos de una dicha
a crédito
que se compra con visa o mastercard
el mundo navega
por las corrientes sin brújula
del gran mercado 
chupando el humus
de sus precarios habitantes.
Soles negros
en los rostros sin nombre
las ciudades del norte
erigen sus torres de acero
amurallando todos los delirios
labios sellados
para sus ruegos sin refugio
paneles sin miel
para la intemperie de sus lágrimas
ellos, los sin rostro
deambulan por el pavimento indiferente
de la gran ciudad.


María Germaná Matta


miércoles, 29 de abril de 2015

SUBDESARROLLO


Está en la cantidad de perros vagos
No está en los bolsillos del usurero
Está en la mente insana de los enajenados
No está en transacciones ni gallo medianochero
Está en calles con hoyos, puertas sin cerrojo
Con lamento, con desidia, como terremoto sin anuncia
No está en la voluntad, sino en la tiniebla de la oscuridad
Perdida
Está en la involuntad, como saeta torcida
En la envidia de mobbing-man
En el menoscabo de mobbing-man
Es el subdesarrollo de los mobbing-man
De los incubos y sucubos.

Atilio Laurence Almagia


lunes, 13 de octubre de 2014

La casa del pobre es como un sagrario.

La casa del pobre es como un sagrario.
En su interior lo eterno se cambia en alimento,
y al anochecer regresa suave
hacia sí, en un anchuroso círculo,
y se acoge en sí, lento, pleno de resonancias.

La casa del pobre es como un sagrario.

La casa del pobre es como la mano de un niño.
No toma lo que los adultos piden,
le basta un escarabajo con ornadas pinzas,
una piedra ovalada de rodar por el río,
la corrediza arena y las conchas sonantes.
Es como una balanza suspendida,
sensible a la más leve recepción,
oscilando largamente entre los dos platillos.

La casa del pobre es como la mano de un niño.

Es como la tierra la casa del pobre:
esquirla de un venidero cristal,
ya claro, ya oscuro, en su huidiza caída;
pobre cual la cálida pobreza de un establo, -
y no obstante están los anocheceres: en ellos es ella todo,
y de ella vienen todas las estrellas.  

R..M. Rilke

jueves, 31 de octubre de 2013

Elegía Africana

Somos los prodigios que Dios hizo
para probar la fruta amarga del Tiempo.
Somos muy valiosos.
Y un día nuestro sufrimiento
se transformará en las maravillas de la tierra.
Ciertas cosas que ahora me abrasan
se trocan en oro cuando estoy contento.
¿Véis el misterio de nuestro dolor:
lidiar con la pobreza
al tiempo que cantamos y soñamos cosas bellas
y que nunca maldigamos la calidez del aire
ni la fruta cuando está sabrosa
ni las luces que con suavidad rebotan en las olas?
Bendecimos las cosas hasta en el dolor.
En silencio las bendecimos.
Por eso nuestra música es tan dulce.
Hace que el aire recuerde.
Se urden prodigios secretos
que sólo el Tiempo desvelará.
También yo he oído cantar a los muertos.
Y me cuentan que
esta vida es buena,
me dicen que la viva con sosiego
con fuego, y siempre con esperanza.
Hay prodigio aquí,
y hay sorpresa
en todo lo que mueve lo invisible.
El océano está lleno de canciones.
El cielo no es enemigo.

El destino es nuestro amigo.


lunes, 21 de enero de 2013

Poema sobre la pobreza

No tengo agua en las manos,
ni palabras en la mirada, sólo
silencio ante la agonía silenciosa
de los sin nombre.

África persigue el rastro de Europa
que se fue con el futuro encendido
y con las noches de días mejores.

¡ Europa, el tiempo se te rompió en los ojos
mientras en la boca aprietas la vergüenza
de este genocidio infame !

¡ África, por tu cuerpo pasa la memoria
del hambre pegada a tus entrañas !

¿Cómo tener canto en los dedos
para desbaratar los silencios
de los que tienen un nombre?



Faustino Lobato



jueves, 13 de diciembre de 2012

Los basurales sirven de lágrimas

Los ojos
se pierden en basuras con hambre:
cadenas
para los niños
que ya ni lloran.
Alfabetos
para orinar en las pizarras
de los amos;
mansedumbres
para el intercambio del sexo fácil;
pegamentos de aire
para acallar
la gula
de los sin lágrimas.
Manos que deambulan en los callejones
por los que se pierden las caricias
de las madres ausentes,
dolor
de silencios robados, de días
sin besos, de noches con sangre y refugio.
Niños que duelen desde el azul
de las primaveras de invierno inútil,
niños que no ríen
en los basurales del mundo,
que arrastran el odio chico de la ternura imposible.

Luis E. Prieto

martes, 11 de diciembre de 2012

És per tu/ Es por ti

És per tu que escric
aquest poema,
per tu, que mors
sense saber què és néixer,
per tu, que t’has fet gran
sense infantesa,
per tu que has vist el cor més tenebrós
del mal,
per tu, que t’has nodrit
de la violència.

Per a tu és que escric
aquest poema;
que vull donar-te un niu
que t’acaroni
i t’escalfi la llavor
dels mots més tendres


---------------------
Es por ti, por ti escribo
este poema,
por ti, que mueres
sin saber que ya has nacido,
por ti, que has crecido
sin infancia,
por ti, que has visto del mal la esencia
tenebrosa,
por ti, que te has nutrido
de violencia.

Para ti, para ti escribo
este poema;
que quiero darte un nido
de caricias,
que acoja la semilla
de las palabras tiernas

Anna Rossell

viernes, 7 de diciembre de 2012

CUENTO DE LA ALDEA

Nuestra aldea es nuestra aldea
Una vieja aldea, para que generaciones vivan aquí
En la pobreza, los espíritus de nuestra casa nunca se quejan
Después llegan los fantasmas de la ciudad, como la plaga
Pacientemente los acomodamos
Sin importar qué pase, nada podemos hacer

No sabemos leer ni escribir
Sólo sabemos cultivar la tierra
Trabajar la tierra bajo el sol
Haga frío o calor, llueva o haga viento, trabajamos
Para alimentar los fantasmas de la ciudad
Los jóvenes se han ido
Dejando a los viejos y a los niños
Para enfrentar la realidad de la esperanza que se esfuma
Vendidos los búfalos, los campos no dan arroz, y hay hambruna
Los fantasmas de la ciudad deben estar enojados con nosotros
Así que han traído con ellos el desastre
Ya sea en sueños o en la realidad
No podemos encontrar la respuesta
Lo único que conocemos…
Siempre es el sufrimiento


Surachai Juntimatorn

miércoles, 5 de diciembre de 2012

CULPA

Si un niño agoniza, poco a poco, en silencio,
con el vientre abombado y la cara de greda.
Si un bello adolescente se suicida una noche
tan sólo porque el alma le pesa demasiado.
Si una madre maldice soplando las cenizas.
Si un soldado cansado se orina en una iglesia
a los pies de una Virgen degollada, sin Hijo.
Si un sabio halla la fórmula que aniquile de un golpe
dos millones de hombres del color elegido.

Si las hembras rehuyen el parir. Si los viejos
a hurtadillas codician a los guapos muchachos.
Si los lobos consiguen mantenerse robustos
consumiendo la sangre que la tierra no empapa.

Si la cárcel, si el miedo, si la tisis, si el hambre.
Es terrible, terrible. Pero yo, ¿qué he de hacerle?
Yo no tengo la culpa. Ni tú, amigo, tampoco.
Somos gente honrada. Hasta vamos a misa.
Trabajamos. Dormimos. Y así vamos tirando.
Además, ya es sabido. Dios dispone las cosas.

Y nos vamos al cine. O a tomar un tranvía.

Angela Figuera Aymer