sábado, 3 de octubre de 2020

La dicha

 


El que abraza a una mujer es Adán. La mujer es Eva.
Todo sucede por primera vez.
He visto una cosa blanca en el cielo. Me dicen que es la luna, pero
qué puedo hacer con una palabra y con una mitología.
Los árboles me dan un poco de miedo. Son tan hermosos.
Los tranquilos animales se acercan para que yo les diga su nombre.
Los libros de la biblioteca no tienen letras. Cuando los abro surgen.
Al hojear el atlas proyecto la forma de Sumatra.
El que prende un fósforo en lo oscuro está inventando el fuego.
En el espejo hay otro que acecha.
El que mira el mar ve a Inglaterra.
El que profiere un verso de Liliencron ha entrado en la batalla.
He soñado a Cartago y a las legiones que desolaron a Cartago.
He soñado la espada y la balanza.
Loado sea el amor en el que no hay poseedor ni poseída, pero los dos se entregan.
Loada sea la pesadilla, que nos revela que podemos crear el infierno.
El que desciende a un río desciende al Ganges.
El que mira un reloj de arena ve la disolución de un imperio.
El que juega con un puñal presagia la muerte de César.
El que duerme es todos los hombres.
En el desierto vi la joven Esfinge, que acaban de labrar.
Nada hay tan antiguo bajo el sol.
Todo sucede por primera vez, pero de un modo eterno.
El que lee mis palabras está inventándolas.

 Jorge Luis Borges

jueves, 1 de octubre de 2020

Hay un hermanamiento

 


La luz del mediodía,
como un pájaro ciego,
se sostiene en lo más alto del aire.
Las raíces del mosto sacan agua
de las profundidades de la tierra.

Hay un hermanamiento,
una especie de familiaridad entre las cosas
que conforman el mundo,
como si cada una cuidara de la otra,
como si la alegría en la que viven inmersas
fuera un logro de todas,
la conquista de una comunidad.

Acercarnos con afecto a las cosas
nos permite intimar con lo sagrado
que permanece en ellas.

La mañana está en deuda con la cosecha de las flores.

Basilio Sánchez

sábado, 13 de junio de 2020

PIECITOS DE NIÑO


 
Piecitos de hambre
piecitos de niño
Piecitos humanos
pequeños y ufanos
pidiendo mojados
tocando mi nano.
Descalzos de amor
y llenos de espanto,
De miedo.
De asfalto.
De sangre.
Y de llanto.

Lucía Muñiz




jueves, 11 de junio de 2020

PROMESAS


     
Te prometí hacerte feliz,
me prometiste hacerme feliz,
mas deberías saber
que todo el amor del mundo no basta
para hallar los límites del alma,
para abrazar la paz de una arboleda,
para cruzar el fuego que no quema,
para sepultar las alas de Ícaro,
que tanto y tanto pesan,
en el fondo del abismo.

Te prometí hacerte feliz,
mas deberías saber
que cada uno ha de aprender
a hacerse feliz a sí mismo.

Yolanda Gelices




martes, 9 de junio de 2020


EL TEMPS PERDUT



El temps no es perd ni es guanya,
transcorre i el vivim, amb vents propicis
de vegades, d'altres cops, amb angoixa.
Tot és incert i, alhora, necessari,
i mai no se sap bé què hi ha rera les dunes
del gran esforç de créixer i de comprendre.
Transcorre el temps:
ningú no el perd ni el guanya.
Transcorre el temps i transcorrem nosaltres.






TIEMPO PERDIDO



El tiempo no se pierde ni se gana,
transcurre y lo vivimos, con vientos propicios
a veces; otras veces, con angustia.
Todo es incierto, y a la vez necesario,
y nunca se sabe qué hay tras de las dunas
del gran esfuerzo de crecer y de comprender.
Transcurre el tiempo:
nadie no lo pierde ni lo gana.
Transcurre el tiempo y transcurrimos nosotros.






MIQUEL MARTÍ I POL




viernes, 5 de junio de 2020

Simulacro


Temo haber vivido mi vida como si ello fuera un simulacro,
como si yo tuviera el don de vivir por mí dos veces,
de haber dejado a un lado la que importa
en prenda de una vez futura,
y haber malgastado en borradores la presente.

De no saber que la vida sucede a medida que sucede,
y que no hay una vida en serio y otra vida de licencia.
Que cada ensayo, cada error, en suma, forman
las constantes y variables del álgebra de la existencia.

Y en esa ecuación que es cosa resuelta estamos,
esbozada débilmente en el margen de un folio en blanco.
Siento no haber sido tan audaz,
de un trazo algo más firme,
haber perdido un tiempo de oro
en pruebas y ensayos.

Y ahora es tarde,
algo tarde,
pues temo ir ya malherido.
Temo haberme consumido
como si yo tuviera el don
de vivir dos veces.

Temo haber vivido mi vida como si ello fuera un simulacro
y he sido un mal actor confiando en la noche del estreno.
Pero qué vida será la que prolongue o dé segundas funciones,
si en ella todo es rol improvisado y relleno.

Temo haberme pasado la vida reuniendo el valor que me falta
y declarando intenciones solemnes frente a un espejo,
dejando las cosas para una mejor ocasión que no llega.
En el fondo he estado siempre en babia y con la mente muy lejos.

Temo haber vivido mi vida como si ello fuera un simulacro,
como si yo tuviera el don de vivir por mí dos veces,
de haber dejado a un lado la que importa en prenda de una vez futura,
y haber malgastado en borradores la presente.

Rafael Berrio

lunes, 1 de junio de 2020

Hablándole al dolor



Ah, dolor, no debería tratarte como a un perro de la calle
que viene hasta la puerta de atrás
buscado unas cáscaras, un hueso pelado.
Debería confiar en ti.

Debería persuadirte
de que entres en casa y asignarte
tu propio rincón,
una alfombra vieja para que te eches,
un cuenco de agua.

Crees que no sé que estuviste viviendo
bajo el porche.
Deseas que tu verdadero lugar esté listo
antes de que llegue el invierno. Necesitas
un nombre,
un collar y una placa. Necesitas
el derecho a advertir a los intrusos,
a considerar
mi casa como tuya,
mi persona como tuya
y a ti mismo, mi perro.

 Denise Levertov