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jueves, 1 de marzo de 2018

A BLAS INFANTE, padre de la patria andaluza


La sombría visión del jornalero
clavó una espina en tu alma de niño,
sueños blancos de nieve y armiño
hicieron de la paz tu camino certero.


Sembraste tu semilla de nobleza
en el campo andaluz que tanto amaste,
tu corazón a los surcos arrojaste
y brotó un ideal de luz y de grandeza.


La aurora de Agosto y de flor grana
te regaló una Luna blanca y verde
para que vieras, tú, la Vega Llana.


Los crueles verdugos de tu muerte
no pudieron destruirte con pistolas
ni tapar tu verdad, ni enmudecerte.


Y agrandaron tu humanidad gigante.
Tu sangre alimentó a las amapolas.
                             Andalucía de ella bebe, Blas Infante.

Lourdes Soriano Arias

miércoles, 28 de febrero de 2018

Andalucía nuestra

Andalucía, alma de rastrojos
en este ahora, eterno e impreciso.
Sigues guardando las vacías alforjas
de quien no llega nunca,
para saciar tu esencia mora de sultana de siglos



Jornalera de siempre
de aceitunas y trigos
y el alma encallecida
por el sudor y el frío.



Tu dolor emana de la pelvis del estío
y expande su olor en la negrura
como nardos clavados en la noche
y azucenas heridas de hermosura.



Sensual y loca,
reflejas tus pechos turgentes
en la verdinegra boca
de un río preñado de simientes
que, contigo, tu milagro  espera.



Andalucía, supersticiosa y “jonda”,
aún, duermes la siesta debajo de un olivo.
Despiertas, ancestral y perezosa,
a las sombras de diosas primitivas.



Y en los meses de Mayo
con flores a María,
te vistes de cantes y carretas
de guitarras, de vino,
de fe y romerías.



Andalucía, irracional y hermosa
aún te sigues moviendo en un imaginario
que encandila y te estanca.
Tu arte anda hecho carne por todas las esquinas,
y por calles estrechas que huelen a jazmines
y a lunas de verano.



Te colocan de espalda a tu brillante historia
y te amarran a un tiempo antiguo y amarillo,
que, ya, hoy, no es el tuyo.



Desnúdate de tópicos,
y piérdete en tu historia.
Bebe la noble sangre de luz y de saberes
que emanan tus raíces de libertad y tierra.
Búscate en tu memoria.



¡Quítate las amarras,
levanta la cabeza
y que tu corazón
lata con ritmo nuevo!



Lourdes Soriano Arias

lunes, 26 de febrero de 2018

Segaores andaluces

Empaparon la tierra
de llanto claro y sudor,
hasta germinar
semillas plenas de luz.


Sembraron raíces
y esperanzas
hasta cubrir la era
de oro y espigas.


Segaores del campo andaluz,
vuestros ojos llenos de tristeza,
parecen preguntar al viento:
¿A dónde fue tanta riqueza?

                                   Lourdes Soriano Arias