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lunes, 25 de marzo de 2013

Mi abuelo


Cuando era niño
mi abuelo me regalaba
sus costumbres de labriego,
la paz musgosa del invierno
y un volantín para septiembre.
Me enseñó
a hallar sonrisas
entre la gente triste
a cantar con los queltehues
un himno a la madrugada;
a correr
por los caminos sin huella
y trepar los columpios
del sauce en el estero.
Mi abuelo me regalaba
solamente
cosas buenas

viernes, 1 de marzo de 2013

Antigua escuela



Fotografiaron por última vez
la antigua escuela
con un silencio de campana.
Sus muros de adobes blancos
con musgo en los balcones
y viejas pelotas de trapo
suspendidas en el techo,
parecen estorbar
entre tantos edificios nuevos.
Mañana,
se llevarán sus bancos,
el antiguo pizarrón
y el armario de los jarros blancos.
Mi silabario hispanoamericano
en el que aprendí a recitar
“el Trencito de Madera”
en qué andén me esperará mañana
si mañana todavía
fuera hora de viajar?
Pablo Cassi


sábado, 1 de noviembre de 2008

Convención de pájaros

Mi padre
convocaba a los pájaros
cada mañana
y dialogaba en el lenguaje
de los pentagramas.

En su mesa de primavera
compartía el trigo y la cebada.

Escribía mensajes de paz
en todos los árboles de su huerto,
en el vuelo silencioso
de la paloma
que habitaba el campanario,
en el rocío de otras madrugadas.

Pero nadie fue testigo
de esta siembra silenciosa.


Pablo Cassi