miércoles, 17 de noviembre de 2010

Anciano en la espesura


Un anciano atraviesa la espesura,
camina entre las ramas del silencio
bajo un cielo crispado que desciende
con su lento nublar sobre la tarde.

Como una red tupida de hojarasca
esparcida a la sombra de este bosque,
así es su corazón ya deshojado
que acaricia la luz con mansedumbre.

Con su hatillo de días y el semblante
de quien no ha visto nada en el sendero,
un anciano atraviesa la espesura,
le da, con su mirar, significado.

Juan Antonio Bernier

lunes, 15 de noviembre de 2010

Amanece en el bosque

Me acerco hasta la puerta. El aire es frío
como el gélido lienzo de una cama vacía
y, aún conmocionado, lo acojo quedamente.
Hay pájaros cantando que, invisibles,
reclaman la atención hacia las hojas
que el bosque solicita. A ras de suelo
lo roza una neblina sin raíces
Procuro no pensar. Quisiera devolverle
la familiar mirada con que el bosque nos mira.
Atento a lo contiguo, observo -me demoro-
la neblina inconsciente.
 
 
 Juan Antonio Bernier


sábado, 13 de noviembre de 2010

Hoy estoy sin saber yo no sé cómo

Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.
Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos en mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.
No puedo con mi estrella,
y me busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente.
Si no fuera ¿por qué? no se por qué,
mi corazón escribiría una postrera carta,
una carta que llevo ahí metida,
haría un tintero de mi corazón,
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
y ahí te quedas, al mundo le diría.
Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría.
Un amor me ha dejado con los brazos caídos
y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
que inconformes mis ojos?
Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras?
Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos.
Me sobra el corazón.
Hoy descorazonarme,
yo el más descorazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo.
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.

Miguel Hernández

viernes, 12 de noviembre de 2010

La mujer más fea del mundo

La mujer más fea del mundo
me hablaba de tratamientos faciales gratuitos
mientras ponía en mi mano un folleto

con la mujer más bella del mundo.

Ha sido a las 10 de la mañana.

La mujer más fea del mundo
debe entregar 500 folletos diarios
de la mujer más bella del mundo

para ganar 587 euros al mes.

Nadie mira a la cara de la mujer más fea del mundo.

Nadie se atreve.

Carmen Ruiz Fleta

martes, 9 de noviembre de 2010

OPINIONES

Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose
los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.

Juan Gelman

domingo, 7 de noviembre de 2010

NOTA XXVI



de lo posible a lo probable/del
sueño a la realidad hay como
mares/playas nocturnas donde
animales de pico descarnan
formas mojadas por los jugos
del corazón/así/viajamos
del pecho al seco sol que dora
la maravilla/o existir

Juan Gelman

viernes, 5 de noviembre de 2010

AMOR VIRTUAL

"No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay, sí, no respirar!..."
Gabriel Celaya


Ahora que las autoridades sanitarias
se vuelven poetas
-No beses
no des la mano,
di hola-.

Ahora que parece hora
de mirar para otro lado
-da de beber al sediento,
usa vaso de plástico,
recicla tu solidariad-.
Ahora que es tiempo de ceniza
mejor,
no me beses
no me des la mano,
no me saludes.
No me interesa
tu pornografía de imperativo,
tu solidaridad de urgencia
tu rutina de pancarta
tu humanidad inmunodeficiente.

(El amor siempre fue sospechoso para la salud)

Lola Crespo