jueves, 31 de mayo de 2018

Nadie estuvo en sus ropas, en su patria, en sus raíces


Nadie estuvo en sus ropas, en su patria, en sus raíces.
Un silencio de lobo avanzó y corcoveó por estas calles.
El terror derribó puertas y espió por las mirillas.
Una conmoción de muerte, de la puerta para afuera
y de los ojos para adentro, nos exilió del otro
y fuimos gente sola, de mirada huidiza, en los rincones
como las hojas tristes que los vientos amontonan.
Eduardo Dalter


martes, 29 de mayo de 2018

Aquí estoy, futuro, mi vida abierta


Aquí estoy, futuro, mi vida abierta
hacia tu sombra.
Aquí, expuesta con paciencia y con reposo.
Te espero sentada en la penumbra
de los libros.
En este cómodo sillón
hecho de palabras.
Entre fantasmas que flotan
en la enorme biblioteca.
Aquí estoy, frente al ventanal, futuro;
aguardo tu visita.
Más allá el campo con frutos y fatiga.
Más aquí, un sendero, esperanzas
y dolores.
En mi taza de café nadan promesas
y sobre el escritorio arde
la vela del renunciamiento.
Aquí estoy, futuro,
pequeña que fui.
Infinitamene anciana,
ahora,
con el faro que sólo alumbra
el interior del miedo.
Ven, futuro, vacía el cántaro de mi existencia.
Otro tiempo llega.
Inexorable.


Susana Cattaneo

domingo, 27 de mayo de 2018

Mi alma tiene prisas (poema golosinas)


Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…

Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.

No tolero a manipuladores y oportunistas.

Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…

Sin muchos dulces en el paquete…

Quiero vivir al lado de gente humana, ...muy humana.

Que sepa reír de sus errores.
Que no se envanezca con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de la hora.
Que no huya, de sus responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…
Gente a quienes los golpes duros de la vida, le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma.

Sí… tengo prisa… -por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…
Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas y, la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una...

Mario de Andrade

viernes, 25 de mayo de 2018

NO HAY MÁS



Al principio
quieres cambiar
el mundo,
y al final
te conformas
con dejar el tabaco.

No hay más.

Así de cómico,
y así de trágico.


 KARMELO C. IRIBARREN

miércoles, 23 de mayo de 2018

PROGRAMA DOBLE




La de miedo
empezaba después,
cuando salíamos
a la calle,

y allí
no estaba
John Wayne.

 KARMELO C. IRIBARREN

lunes, 21 de mayo de 2018

WAY OUT


 (a Manuel Vilas)

La poesía dejará de ser una cosa triste
cuando empiece a tener que ver con la vida de la gente,
cuando la gente vuelva a ser la que decida qué hacer
con sus vidas y con las palabras,
mientras tanto
todo esto que hacemos seguirá siendo
literatura.

Antonio Orihuela


sábado, 19 de mayo de 2018

UNA IDEA DE LIBERTAD



 
Cuando más cogido por los huevos me tienen,
busco la ventana por donde se ve más lejos
y me quedo allí
con la nariz aplastada
esperando siempre
unos pájaros
que nadie ha visto
que sé existen,
pero que no vienen.




Antonio Orihuela