lunes, 31 de marzo de 2014

Porque el hombre es un árbol en las dehesas




Porque el hombre es un árbol en las dehesas.
Así como el hombre crece, crece el árbol
y tal como se tala un árbol, se tala a un hombre.
Y yo no sé
ni dónde estuve ni dónde estaré.
Como un árbol en las dehesas.

Porque el hombre es un árbol en las dehesas.
Como un árbol anhela las alturas
como hombre arde en el fuego.
Y yo no sé
ni dónde estuve ni dónde estaré.
Como un árbol en las dehesas.

Amé y también odié.
Probé de esto y de aquello.
Me enterraron como si fuese polvo
y en mi boca permanece un amargo muy amargo.
Como un árbol en las dehesas.

Porque el hombre es un árbol en las dehesas.
Tal como el árbol él tiene sed de agua
y como el hombre también queda con sed.
Y yo no sé
dónde estuve ni dónde estaré.
Como un árbol en las dehesas.

Natan Zach

viernes, 28 de marzo de 2014

La cita de su vida



El lunes sueña con la cita. El martes se entusiasma pensando que se acerca. El miércoles comienza el nerviosismo. El jueves es todo preparativos, revisa su vestuario, va a la peluquería. El viernes lo soporta como puede, sin salir de su casa. El sábado, por fin, se echa a la calle con el corazón rebosante. Durante toda la mañana de domingo llora sin consuelo. Cuando nota que vuelve a soñar, ya es lunes y hay trabajo.

Andrés Neuman

miércoles, 26 de marzo de 2014

No sé si te lo he dicho


No sé si te lo he dicho:
mi madre es pequeña
y tiene que ponerse de puntillas
para besarme.
Hace años yo me empinaba,
supongo, para robarle un beso.
Nos hemos pasado la vida
estirándonos y agachándonos
para buscar la medida exacta
donde poder querernos.

Begoña Abad


lunes, 24 de marzo de 2014

ORACIÓN POLOS PARVOS


Señor Dios ten piedá dos probes parvos
que non sabemos ren de xeometría
i embobados na música celeste
esquecemos a fórmula
do binomio de Newton.

Imos andando a trancas e barrancas
adprendendo as cousas tristemente
por iste mundo adiante que fixeches
en sete días só, según os libros.

Eu son un pouco parvo, ben comprendo.
Nunca poiden saber para qué sirven
moitas cousas escuras que consintes.
Humildemente quixen preguntar
preguntas pequeniñas coma seixos
sobre os grilos que cantan incansábeles
e os amores dos peixes,
pero sempre chegaban unhos homes
carregados de textos
e mazacotes grises sapientísimos,
con datas rigurosas, datos certos,
horríbelmente certos, abafantes.
Mais ninguén me decía dos paxaros,
dos cávados, das froles, e desas nubes
que pousaches, Señor, sobre o meu teito.

Perdónaos, Señor, tanta parveza
e ten piedá de nós, dos probes parvos
que andamos os camiños das estrelas
cos ollos alcendidos
na bebedeira tépeda das fábulas.

E cando chegue a hora do Xuicio
á túa veira lévanos cos nenos,
cos santos inocentes, cos velliños,
e déixanos seguir ollando ao ceo,
modelando no vento doces soños,
como Ti fas, Señor, dende o Principio.

Celso Emilio Ferrereiro


sábado, 22 de marzo de 2014

MANDAMIENTO



Amar a cada uno por su nombre
en un idioma impar, íntimo código
en el que cada sílaba sea un mimo.

Amar a cada cual por la manera
intrépida o celosa de apretar
el paso en la borrasca y por el cúmulo
de discapacidades que lo azoran.

Amar a cada prójimo en su fe
por la ráfaga débil que lo surca

por sus contradicciones, sus bostezos
y el temblor de sus piernas entumecidas.

Amar a contrapelo, amar a ciegas,
celebrar que tendemos hacia el otro
el pulso, sin que nadie nos lo mande.

Juan Antonio Bermúdez  

jueves, 20 de marzo de 2014

MARINA HABLA CON ÁRBOLES


Marina habla con árboles, entiende
su alta edad, el estremecimiento
del verano en sus hojas. Por su espina dorsal,
como a esa rama tierna, recién
brotada, asciende
este coro danzante, sonajero del viento,
que le canta al oído.

La estoy viendo ofrecer su inocencia sin traba,
sonreír, explorar
un lenguaje preciso, de raíces
secretas, que no tiene alfabeto  —y es ya esta palpitación
del mundo, respirándome a fondo–.
Pecho alado y en paz,
criatura tan dentro
como un cielo de agosto, hacia arriba, en lo alto,
donde canta la vida, donde la vida es
bella aún.

Marina habla con árboles
–me dices–, aunque tenga 3 meses.
Aunque algunos no escuchen, porque sólo
sonríe, porque no sabe hablar.


Adolfo Cueto  

martes, 18 de marzo de 2014

PÁJAROS




os entiendo perfectamente
enigmáticos pájaros libres
que trináis antes de la madrugada

me indicáis el camino
me decís
vamos, ¿a qué esperas? largate. escapa.

pero vosotros no me entendéis a mí
no comprendéis que yo soy un animal doméstico

que perecería fuera de mi jaula


PATRICIO RASCÓN