lunes, 13 de mayo de 2013

Pacha takipa / Cantos de la tierra

Pacha takipa

Saramanta takiy nuqapi yakuri samay
Taki punchau ñaupakhina taki
k'ullu sonccohima muyu ima nima huañushca
suttuyhinamicjuchiy pucuycuna.
Saramanta: taki, yaku, samai...
Causay punchau tarpunahuancuna cayna-punchau
trigo parhuayna poccoy ima sisay pachacunapi.

Cantos de la tierra

De maíz son mis Cantos y de agua mi esencia.
Canto hoy como antes cantaron
como terca semilla que se niega a la muerte,
así como gota que alimenta la fuente.
De maíz: cantos, agua, esencia...
Vivo hoy con la siembra de ayer,
como espiga madura que florece en la tierra.

Freddy Chinkangana

sábado, 11 de mayo de 2013

SOY MUJER

 
Mujer, nacida para parir los hijos que “Dios quiera”(dice la iglesia)
que importan si piden en los semáforos
y huelen pega en cualquier rincón de calle.

Mujer, nacida para cuidar hijos (sustenta el machismo)
que importa si los hijos son con otras
 ( total, están batidos con el mismo molinillo).

Mujer, nacida para decidir: “Mi cuerpo es mío”
(tremenda campaña feminista),
que importa entonces:
si le digo si a todo el barrio, total   “mi cuerpo es mío”,
es con mi gusto y “marías” hay en todas partes.

Mujer, nacida  para lucir siempre glamorosa y delgada,
(así indica la publicidad de revistas y canales)
no interesa si todas las gorditas van muriendo de anorexia

Mujer, la bruja regala manzanas,
primera en la fila de excomunión,
negada a querer sin contrato, 
perseguida por no andar con un hombre a la par,
excluida porque su nombre no está seguido por un “de”,
ignorada por tener pensamiento propio,
repudiada por no usar un grillete
que se disfrace de alianza en mi dedo.

Se escandalizan por que he dicho:
¡soy mujer!.  Sin iglesia, sin machismo,
sin feminismo, sin revistas y canales. 

 Esthela Calderón

jueves, 9 de mayo de 2013

Urku kuna/ Las montañas

 Urku kuna

Urkukuna ccatinacuy rikunacuna
machu nukanchimanta
cuyakuna paca-shimi taita nukanchimanta
mosccoycunari nukanchimanta churimanta.

Las montañas

Las montañas continúan la mirada
de nuestros abuelos
los amores secretos de nuestros padres
y los sueños de nuestros hijos.

Fredy Chikangana

martes, 7 de mayo de 2013

Hucpachalla/ Breve tiempo

Hucpachalla

Pullu micjurccoy nina
llucshina nina pulla K'anchay.
Shimi sansa lluchcana.
Chhisiyaita ccolliy tiyana.
mauk'ayay tiyarina tiyarishpa
ñuca yuyana  
pachapitta, cuyay, huañuna-ppunchau.

Breve tiempo

La candela devora los troncos
y luces multicolores de su cuerpo surgen.
Se desliza la brasa con su boca ardiente.
Hay cenizas en el atardecer.
Sentado en un banco viejo
yo pienso
en el tiempo, en el amor, en la muerte.

 Fredy Chikangana


domingo, 5 de mayo de 2013

Mancha en el muro

Alguien trató de quitar la mancha del muro.
Pero la mancha era demasiado oscura
(o por el contrario, demasiado clara).
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.

Le dije entonces a un pintor que lo pintara de verde
Pero la mancha era demasiado clara.
Contraté a un albañil para que le diera una mano de cal.
Pero la mancha era demasiado oscura.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.

Tomé en ese momento un cuchillo de cocina
y traté de raspar la mancha del muro.
El cuchillo era dolorosamente agudo
(ayer nomás lo habían afilado)
y sin embargo.
Empuñe un hacha y la descargué contra el muro.
Me detuve al instante.
No sé por qué pensé de pronto
que el muro podría derrumbarse
y aun así la mancha quedaría.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.

Y cuando me pusieron contra el muro
pedí pararme junto a ella.
Saqué pecho tratando de ocultarla (quizás, quién sabe).
Cuando azotaron mi espalda brotó abundante sangre.

Disparos.

Y yo, que tanto creí que la sangre taparía la mancha.

Nueva carga de disparos.

Y yo, que tanto creí que la sangre taparía la mancha.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.


David Avidan

viernes, 3 de mayo de 2013

El trompo

Cuando jugaba a los trompos con mi padre
siempre me ganaba.
Yo ponía todo mi empeño
pero era muy corto de vista, y él
siempre me ganaba.
Mi trompo giraba plácidamente en la mano de mi padre
y su trompo se escapaba por entre mis dedos.
Yo ponía todo mi empeño pero quien ganaba era él.
Y reía, no burlándose
reía como a la espera de algo que no llegaba,
una explicación,
una deducción
que estaba al alcance de  mis ojos
pero yo era muy corto de vista.
"Hay que mirar detenidamente"
me decía.
"Hay que mirar y sacar conclusiones"
mientras mi trompo bailaba en la palma de su mano
y él reía con sus dientes chiquitos
gastados de tanto masticar, supongo
y también por el tiempo.
Un día
tras una inolvidable clase de Física en el colegio
volví a casa y le pedí  que enrollara el trompo.
Hacía casi diez años que no jugábamos a eso
y mi padre me miró de una manera difícil de describir,
con cariño,
con satisfacción,
pero  más que todo con alivio,
como diciendo "Ha llegado el momento".
Mi padre era zurdo
(siempre lo supe, pero no deduje)
y enrollaba en sentido contrario a las agujas del reloj,
por eso el trompo que él preparaba
se escapaba de mi mano torpemente diestra,
y no de la suya, astutamente siniestra.
La infancia es un despiadado campo de aprendizaje
donde las clases prácticas
se dictan fuera de horario. 

 Rogelio Ramos Signes
 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Juega al juego


Arriesga tu trabajo aún más.
No seas el personaje principal.
Busca el enfrentamiento
pero no seas premeditado.
Evita las segundas intenciones.
No ocultes nada.
Sé suave y a la vez sé fuerte.
Sé astuto, permítete la lucha pero
desprecia la victoria.
No observes, no compruebes
pero permanece listo para las señales.
Déjate conmover.
Muestra tus ojos, hazle
señales profundas a los otros
date espacio y
considera a cada uno en su propia imagen.
Decide sólo cuando estés entusiasmado.
Fracasa en silencio.
Ten tiempo para todos y déjate desviar
por caminos inciertos.
Tómate vacaciones, aunque no lo sean.
No dejes de escuchar
a ningún árbol o agua.
Entra adonde quiera tu corazón
Y regálate el sol.
Olvida tu nacionalidad
Fortalece los lazos con los desconocidos
Hazte a un lado ante lo superfluo.
Sílbale al drama del destino
Ignora la desgracia
Ríete hasta trizar el conflicto
MUÉVETE EN TUS PROPIOS COLORES
Hasta que estés en lo cierto y
el susurro de las hojas sea dulce.
Ve por las aldeas.
Yo te seguiré.



Peter Handke