- No matter how, no matter who
- The really important fact is Truth.
- What Justice needs to find is a route
- The way is hard; the place is the heart,
- The guide must be in you.
- No matter how much you fight,
- No matter what you have in sight,
- Simply begin to walk towards the light
- Escaping from the shadows of the night.
- Let the phantoms of your fear
- Disappear, disappear.
- Dance the ballet with the sun
- Far from bullets, near to your son.
- Sing and pray and you will achieve
- consciousness of a world
- which is yet a place to live.
- No importa qué ni cómo, al fin,
- Lo que importa es la Verdad.
- Lo que la Justicia necesita es una ruta más allá.
- El camino es arduo, el lugar es el corazón.
- La guía está en tu interior
- No importa cuánto tengas que luchar
- No importa lo que quieras mirar
- Sólo camina directo hacia la luz.
- Huye de los espectros de la oscuridad.
- Deja que tus miedos se diluyan, se diluyan.
- Baila el baile con el sol
- Lejos de las balas, cerca del amor.
- Canta y reza y podrás tener
- La conciencia de que hay un mundo
- Que puede ser un lugar moral
- En el que podamos vivir, al final.
- Maria Cristina Azcona
miércoles, 13 de marzo de 2013
A Place to Live/ Un Lugar Para Vivir
lunes, 11 de marzo de 2013
Inventario
Yo tenía una madre que bordaba
pañuelos en el viento
y dibujaba a lápiz
palomas mensajeras.
Un padre que estudiaba laberintos
y extraía del centro de las piedras
leones y columnas
escuelas, catedrales.
Yo tenía una caja pequeñita,
un rincón escondido,
una muñeca
que sabía llorar.
Tenía un lapicero despuntado,
una caja de Alpino, un sacapuntas
de madera, un estuche de hojalata,
una pluma, un secante y un tintero,
una pizarra negra
y un cabás de cartón.
Yo tenía un amante que sabía
leer en las estrellas y en mis ojos.
Inventaba palacios de palabras
y mensajes cifrados y sabía
escribir en mi piel
la magia y la ternura.
Yo lo tenía todo:
una pradera, un río, una montaña…
incluso un pueblo entero
para mí.
Y por eso en las noches de vigilia
tengo un libro y un mundo
que no puedo olvidar.
Nieves Álvarez Martín
pañuelos en el viento
y dibujaba a lápiz
palomas mensajeras.
Un padre que estudiaba laberintos
y extraía del centro de las piedras
leones y columnas
escuelas, catedrales.
Yo tenía una caja pequeñita,
un rincón escondido,
una muñeca
que sabía llorar.
Tenía un lapicero despuntado,
una caja de Alpino, un sacapuntas
de madera, un estuche de hojalata,
una pluma, un secante y un tintero,
una pizarra negra
y un cabás de cartón.
Yo tenía un amante que sabía
leer en las estrellas y en mis ojos.
Inventaba palacios de palabras
y mensajes cifrados y sabía
escribir en mi piel
la magia y la ternura.
Yo lo tenía todo:
una pradera, un río, una montaña…
incluso un pueblo entero
para mí.
Y por eso en las noches de vigilia
tengo un libro y un mundo
que no puedo olvidar.
Nieves Álvarez Martín
sábado, 9 de marzo de 2013
DESVESTIRSE DESPACIO
Desvestirse despacio,
ser testigo
de cada desnudez a media noche,
cuando la calle huye de las sombras
y se hacina la voz
entre rendijas
de párpados y pieles.
Preguntarse para qué sirve el día,
hacer un túnel
con todas las pasiones
y callarse
para seguir hablando,
así,
como en silencio,
palpitando en los sueños
de la muerte.
Desvestirse despacio,
muy despacio
aprender a ser nadie.
Nieves Álvarez Martín
jueves, 7 de marzo de 2013
Los chicos de la calle
Ragazzi
di vita
los llamó Pasolini
con su piedad adversa
desollada.
los llamó Pasolini
con su piedad adversa
desollada.
Y nos los deja así
sin otra identidad que la mugre
y la llaga.
Debajo
del abrigo de su costra de escaras
-cristos breves-
los chicos de la calle
no saben todavía que su sombra atrapada
crece
para la historia de la infamia.*
El dolor
nunca es niño.
Y en ellos ni siquiera es dolor.
Es una humillación de la esperanza
Ana Emilia Lahitte
martes, 5 de marzo de 2013
Crónica de la columna vertebral
Para levantar las pirámides
doscientos mil hombres, a lo largo
de tres generaciones, cargaron y arrastraron
millones de toneladas de piedra.
Dos imágenes de restos óseos
revelan el costo de las obras:
la columna vertebral de los obreros
aparece curvada en dos secciones,
muestra fisuras, bordes corroídos,
luxaciones, agobio eterno.
La de los faraones, sacerdotes y altos
funcionarios, se ven erguidas
y frescas como recién nacidas.
Después de 4.000 años,
vértebra sobre vértebra, crujido a crujido,
el espinazo innumerable
sigue cargando el peso
del sueño y la podredumbre de los señores.
Joaquín Giannuzzi
domingo, 3 de marzo de 2013
Ensayo breve sobre la honestidad poética
no es que los poetas mientan
es que los mentirosos
quieren hacer poesía
Jorge Boccanera
es que los mentirosos
quieren hacer poesía
Jorge Boccanera
viernes, 1 de marzo de 2013
Antigua escuela
Fotografiaron por última vez
la antigua escuela
con un silencio de campana.
Sus muros de adobes blancos
con musgo en los balcones
y viejas pelotas de trapo
suspendidas en el techo,
parecen estorbar
entre tantos edificios nuevos.
Mañana,
se llevarán sus bancos,
el antiguo pizarrón
y el armario de los jarros blancos.
Mi silabario hispanoamericano
en el que aprendí a recitar
“el Trencito de Madera”
en qué andén me esperará mañana
si mañana todavía
fuera hora de viajar?
Pablo Cassi
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