lunes, 15 de octubre de 2012

ALBA

Las alas vienen siempre escondidas en el pecho,
es hora de que las niñas, los niños, aprendan a usarlas
compartamos el cálido vuelo de la madrugada.
para que las mujeres sean indias como se es blanca,
sin que su raza sea un peyorativo, sin odio sin venganza,
con la cabeza en alto, con las mismas alas abiertas,
para que mujeres blancas, negras, mulatas, morenas, puedan salir a la calle
puedan volar, sin sentir una pedrada.
Vamos a prender una fogata que alumbre el vuelo de los niños, las niñas de Guatemala.

Que se rompan las calles de la miseria, para que en ellos germine la esperanza
que la guerra esté lejos, los cohetes sean luces y no balazos,
para que mis primas puedan ir a jugar al parque
sin temor a ser una bolsa tirada en el pavimento,
porque las alas en el pecho no queden apolilladas,
hay que soplarle fuerte a la violencia…para que se vaya.


Carolina Alvarado López

sábado, 13 de octubre de 2012

4. De la libertad

Con la mañana llena de preguntas
abro la puerta para que el aire
goce su libertad

Juan Domingo Argüelles

jueves, 11 de octubre de 2012

MI DIRECCIÓN

hoy he borrado el número de mi casa
y el nombre de la calle donde vivo.
he cambiado la dirección de todos los caminos.
si queréis encontrarme ahora
llamad a cualquier puerta de cualquier calle
en cualquier ciudad de cualquier parte del mundo.
esta maldición, esta bendición:
dondequiera que encontréis la libertad, allí tengo mi morada.


Amrita Pritam

martes, 9 de octubre de 2012

Dibujos sobre un puerto

1.- EL ALBA
El paisaje marino
en pesados colores se dibuja.
Duermen las cosas. Al salir, el alba
parece sobre el mar una burbuja.
Y la vida es apenas
un milagroso reposar de barcas
en la quietud de las arenas.

José Gorostiza

domingo, 7 de octubre de 2012

Todo asusta


Asusta que la flor se pase pronto.
Asusta querer mucho y que te quieran.
Asusta ver a un niño cara de hombre,
asusta que la noche…
que se tiemble por nada,
que se ría por nada asusta mucho.
Asusta que la paz por los jardines
asome sus orejas de colores,
asusta porque es mayo y es buen tiempo,
asusta por si pasas sobre todo,
asusta lo completo, lo posible,
la demasiada luz, la cobardía,
la gente que se casa, la tormenta.
los aires que se forman y la lluvia.
Los ruidos que en la noche nadie hace
–la silla vacía siempre cruje–,
asusta la maldad y la alegría,
el dolor, la serpiente, el mar, el libro,
asusta ser feliz, asusta el fuego,
sobrecoge la paz, se teme algo,
asusta todo trigo, todo pobre,
lo mejor no sentarse en una silla.




Gloria Fuertes

viernes, 5 de octubre de 2012

¿Qué sos, Nicaragua?


¿Qué sos, Nicaragua?

¿Qué sos
Sino un triangulito de tierra
Perdido en la mitad del mundo?

¿Qué sos
Sino un vuelo de pájaros
Guardabarrancos
Cenzontles
Colibríes?

¿Qué sos
Sino un ruido de ríos
Llevándose las piedras pulidas y brillantes
Dejando pisadas de agua por los montes?

¿Qué sos
Sino pechos de mujer hechos de tierra,
Lisos, puntudos y amenazantes?

¿Qué sos
Sino cantar de hojas en árboles gigantes
Verdes, enmarañados y llenos de palomas?

¿Qué sos
Sino dolor y polvo y gritos en la tarde,
-Gritos de mujeres, como de parto-?

¿Qué sos
Sino puño crispado y bala en boca?

¿Qué sos, Nicaragua
Para dolerme tanto?




Gioconda Belli

lunes, 1 de octubre de 2012

Sobre qué regalar a los niños

a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

no gasten
en sonajeros que aturden
en móviles paralíticos
en muñecos castrados

a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

no piensen
en algo útil
como pañales
o biberones
fáciles placebos
no regalen ficciones

porque
a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

no es necesario que sea nuevo
ni con muchos colores
un mundo
cualquiera
debería bastar

un mundo blando
por ejemplo
para que chupe
como pan duro

un mundo usado
chato
o redondo

y hasta gastado
también sirve
para que juegue

un mundo limpio

a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

un mundo con otros niños
que cuando nazcan
se regalen mundos
y caricias
entre ellos

un mundo como una utopía
por si quieren
hacer la revolución
o jugar a la mancha

un mundo mudo
para que le inventen
cada sonido

a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

pero ese mundo
nunca debería ser
colgado de un hilito
sobre la cuna o la cabeza
dejándolo
tan inmóvil
tan lejos
tan divertido
e inalcanzable


Javier Piccolo