domingo, 13 de mayo de 2012
Otra puerta giratoria
ni un juego de engañosos espejismos.
No había que perderse dando vueltas
en una puerta giratoria,
ni desconfiar de todos los reflejos,
ni creer cualquier cosa sólo porque
la imagen parecía verdadera.
Había que encontrar el punto justo
donde azar y destino son lo mismo,
el exacto momento en que la puerta
giratoria te ofrece una salida.
Amalia Bautista
viernes, 11 de mayo de 2012
Anciana en el tercer mundo
Ella salía en las mañanas a buscar el desayuno
de la vida
En su saco de huesos gemía la esperanza
y tristemente con su fardo de arrugas imploraba
en los
(mercados
Toda la ciudad sabía el a b c de su desnutrición
En su falda de muertos reían a lágrimas
remiendos
(bochornosos
y una joroba inmensa al porte de la tierra
se hundía en la espalda de su alma
Pobre paraguas viejo inservible en el invierno
En su enfermo ramaje moría el pájaro cenital de
la
(alegría
En su nido de canas se apagaban los
crepúsculos
y lentamente como vela sombría
se perdía en la muerte
Julio Iraheta
miércoles, 9 de mayo de 2012
Beatus ille
Dichoso aquel
que en otro tiempo
encontraba:
la casa limpia,
la ropa planchada,
la mesa puesta,
los niños durmiendo,
y la mujer
a sus órdenes.
Así dirán,
mañana,
los hombres de hoy
cuando recuerden
estos días
de oficio sin sexo
que por siglos
eludieron,
calificándolos, astutos,
de 'femeninos'.
Y...es muy natural
que así se lamenten
como añoran hoy
quienes evocan
los felices tiempos
de un ayer de esclavos
sin sindicatos ni leyes
y sin derechos humanos.
Tiempos iguales
a los que hoy corren
tras las cerradas puertas
de nuestra intimidad,
como trabajadoras
de doble jornada
sin descanso y sin salario;
desterradas sexuales
de los altos sillones
del poder y la fama.
Luz Méndez de la Vega
lunes, 7 de mayo de 2012
He buscado la libertad
Ana María Manceda
sábado, 5 de mayo de 2012
Disculpa
haya sido apresado por una voz que canta.
Hay que estar serio unas veces y, otras, dejarse emocionar,
como la madera de la que lo mismo sale el arco del guerrero
y el laúd del cantor.
Ibrahim Ben Utman
jueves, 3 de mayo de 2012
ESTA MUJER Y YO
nos unimos en el beso original
bajo un desnudo encino,
sobre un lecho de hierba,
mientras la luz del sol se abre paso entre las ramas
como un ave que se acerca al nido.
Esta mujer y yo,
sobre la arena suave,
a la sombra de una roca sin pecado,
damos un giro a nuestros cuerpos
humedecidos en una sola voluntad.
Aunque en verdad esta mujer y yo
estamos en un lecho conocido,
imaginando, amando,
y en el momento exacto
nuestros cuerpos irradian una luz
que se escurre como el sol entre las hojas
o una gota en la piedra
y el manantial de la vida brota nuevamente
en estos dos cuerpos que reúnen un siglo
pero no han olvidado el origen del mundo.
EDUARDO LANGAGNE
martes, 1 de mayo de 2012
Primer mundo
donde hasta los sordos
escuchan los bocinazos.
Donde los ciegos tropiezan
con vallas y andamios.
Donde los parapléjicos
en jaulas viven obligados.
Donde los ancianos piden limosna
a las puertas del supermercado.
Donde los inmigrantes como bestias
cargan bombonas de butano,
y los parados sólo consiguen contratos basura
y las prostitutas son apaleadas
en la Casa de Campo.
Aquí, donde enviamos caridad
al “tercer mundo”
para que no crucen nuestras fronteras...
Aquí, donde pisoteamos mierda
y los borrachos se orinan en los rincones
y los drogadictos se pinchan
infectándose de cualquier manera.
Aquí, en este país donde vivo
donde no quieren pateras
ni chilenas extranjeras.
Donde invaden la isla Perejil
y sueltan al otro Gil.
Donde todavía existe el Valle de los Caídos
mientras los caminos están llenos de fosas
con los valientes vencidos.
Aquí, donde todo va bien
porque no va para ningún lado.
Ni a la izquierda
ni a la derecha
sólo al centro
para mirarse el ombligo.
Y la tele nos emite
farsas en mil actos
y nosotros andamos furibundos
en éste, el tan mentado
“primer mundo”.