A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo
linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo
poco
que usted realmente
sea
Sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa
anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros
como máscaras
sus ojos duros
frágiles
como espejos en
óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos
fragantes
sus párpados
su miedo
Sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin
mirar
indefensa
desnuda
transparente
y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy
adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin
desesperarse
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía
Llorar
sólo llorar
entonces su sonrisa
si todavía existe
se vuelve un arco
iris.
Mario Benedetti
martes, 31 de diciembre de 2013
martes, 19 de noviembre de 2013
XVI
Nosotros dos, querida, lo sabemos muy bien:
Tan sólo nos enseñan
A tener hambre y frío,
A deslomarnos trabajando
Y a vivir separados.
No hemos sido obligados a matar todavía
Y no nos ha tocado todavía morir.
Nosotros dos, querida, lo sabemos muy bien:
Podemos enseñar a los demás
A luchar por los nuestros,
A amar un poco más todos los días
Y, cada día, un poco mejor.
Nazim Hikmet
domingo, 17 de noviembre de 2013
Conocíamos el mundo
Conocíamos el mundo a la perfección:
-era tan pequeño, que cabía en las manos,
tan fácil, que se dejaba describir con una sonrisa,
tan común, como en el rezo el eco de verdades remotas.
La historia no nos recibía con trompetas victoriosas:
-nos arrojó en los ojos arena sucia.
Ante nosotros, los caminos eran largos y ciegos,
los pozos envenenados, el pan amargo.
Nuestro botín de guerra es el saber del mundo:
-es tan grande, que cabe en las manos,
tan difícil, que se deja describir con una sonrisa,
tan extraño, como en el rezo el eco de verdades remotas.
Wislawa Szymborska
-era tan pequeño, que cabía en las manos,
tan fácil, que se dejaba describir con una sonrisa,
tan común, como en el rezo el eco de verdades remotas.
La historia no nos recibía con trompetas victoriosas:
-nos arrojó en los ojos arena sucia.
Ante nosotros, los caminos eran largos y ciegos,
los pozos envenenados, el pan amargo.
Nuestro botín de guerra es el saber del mundo:
-es tan grande, que cabe en las manos,
tan difícil, que se deja describir con una sonrisa,
tan extraño, como en el rezo el eco de verdades remotas.
Wislawa Szymborska
viernes, 15 de noviembre de 2013
TODOS ALGUNA VEZ TUVIMOS EMBLEMAS
Hemos
colgado fotografías de Annie Girardot en la cabecera
de
la camay cada noche al dormir ensayamos un diálogo amoroso.
Hemos hecho anotaciones en los libros y señalado en el margen
el día y la hora.
Hemos creído que alguien tomaría esos libros, esas fotos, y
vincularía fechas en busca de alianzas.
Pensamos que alguna vez se ocuparían de nosotros y fuimos
pacientes en la espera.
Muy tarde comprendimos
que frágiles archivos somos, invisibles y puros como esos monjes
que meditan en jardines de arena.
Rafael Felipe Oteriño
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Óvulos
YO
la dictadora la esclava
la demócrata
la monarca la socialista la exótica
de Salgari la mapuche heroica
la Janequeo
la Inés de Suárez la Tania de Bolivía
La Missmundo del año entrante
la secretaria la maniquí de la Boutique la Jenny de
Carlos Marx
La Matahari la Evita de Buenos Aires
la Krupskaia
de Lenin
la Amanda de la fábrica
la Rosa de la cocina
la Juana lavandera
la Isadora Duncan la Ñusta tirana
la Señora de los Milagros
la Difunta Correa
que dio de mamar a su hijo
después de muerta
la Quintrala de los Ríos
la figura de Chiloé
la Juana la Alfonsina la Gabriela
la progenitura de los Incas
la Mama Oclo
la Machi del Nguillatún
la Meica
Yo la parturienta
seguiré pariendo hombres
a pesar de la bomba de Neutrones
y de las verdades absolutas
Heddy Navarro Harris
la dictadora la esclava
la demócrata
la monarca la socialista la exótica
de Salgari la mapuche heroica
la Janequeo
la Inés de Suárez la Tania de Bolivía
La Missmundo del año entrante
la secretaria la maniquí de la Boutique la Jenny de
Carlos Marx
La Matahari la Evita de Buenos Aires
la Krupskaia
de Lenin
la Amanda de la fábrica
la Rosa de la cocina
la Juana lavandera
la Isadora Duncan la Ñusta tirana
la Señora de los Milagros
la Difunta Correa
que dio de mamar a su hijo
después de muerta
la Quintrala de los Ríos
la figura de Chiloé
la Juana la Alfonsina la Gabriela
la progenitura de los Incas
la Mama Oclo
la Machi del Nguillatún
la Meica
Yo la parturienta
seguiré pariendo hombres
a pesar de la bomba de Neutrones
y de las verdades absolutas
Heddy Navarro Harris
lunes, 11 de noviembre de 2013
Mimbre y poesía
Mimbrero, sentémonos aquí en la
calle,
y armemos con tus hilos blancos y con mis hilos azules
los esenciales artefactos de uso diario:
La paz, la mesa, la poesía, la cuna,
el canasto para el pan, la voz para el amor.
Armemos juntos las cosas más esenciales y más simples,
más hermosas y útiles, más verdaderas y económicas,
para cualquiera que pase nos comprenda y nos lleve.
Nos ame, y se pueda servir de nosotros. Nos necesite,
y podamos alegrarlo sin ninguna condición.
Tú armaras el canasto que la lavandera
necesita para sembrar la camisa más blanca,
y yo armaré una canción con olor a jabón y a pureza
para que ella junto al río halle más dulce su trabajo.
Tú tejerás la maleta para que el minero regrese,
para que los novios se casen, para que el hijo pobre
vaya a la ciudad a conquistar un oficio.
Y yo tejeré con los hilos más férreos de mi poesía
el descanso más digno, el amor más profundo, la esperanza
más grande,
para que el obrero mire confiado su casa
y no parta el pan con recelo y a oscuras,
para que los recién casados puedan anidar todos los pájaros
y no tengan que apartarse por una gota de agua,
para que el hijo menor halle la herramienta en su sitio
y no tenga que volverse porque otros la escondieron.
Mimbrero, hermano mío, que es bello nuestro oficio
cuando a ti te encargan una cuna y a mí una esperanza,
cuando a ti te piden una mesa, un velador, un canasto,
y a mí un arma que defienda ese amoblado tan simple.
Que es bella la jornada cuando tocamos con el mimbre o las
canciones
la forma desnuda de la vida: su cintura de trigo,
sus senos llenos de luna, su vientre cubierto de musgo,
sus muslos como ríos, sus brazos como ramas,
sus ojos como un camino en paz bajo la noche.
Que es bello nuestro oficio cuando tentamos ese cuerpo
y yo le pongo el nombre más dulce del amor,
y con mi verbo le digo: levántate, eres libre,
labora en paz, procrea primaveras y veranos,
y lega a toda la tierra tu apellido.
Y tú, oh mimbrero hermano, le vas tejiendo
todos los artefactos que ella necesita
para repartir el pan entre sus hijos:
canastos para almacenar la nieve y la salud,
pequeños cestos para guardar polen y semillas
de una primavera a otra, cunas para continuar
el sol fecundo, maletas para traer la lluvia,
mesas para que las hojas caigan y vuelvan a ser verdes,
y sillas para descansar delante de la paz ganada.
Efraín Barquero
y armemos con tus hilos blancos y con mis hilos azules
los esenciales artefactos de uso diario:
La paz, la mesa, la poesía, la cuna,
el canasto para el pan, la voz para el amor.
Armemos juntos las cosas más esenciales y más simples,
más hermosas y útiles, más verdaderas y económicas,
para cualquiera que pase nos comprenda y nos lleve.
Nos ame, y se pueda servir de nosotros. Nos necesite,
y podamos alegrarlo sin ninguna condición.
Tú armaras el canasto que la lavandera
necesita para sembrar la camisa más blanca,
y yo armaré una canción con olor a jabón y a pureza
para que ella junto al río halle más dulce su trabajo.
Tú tejerás la maleta para que el minero regrese,
para que los novios se casen, para que el hijo pobre
vaya a la ciudad a conquistar un oficio.
Y yo tejeré con los hilos más férreos de mi poesía
el descanso más digno, el amor más profundo, la esperanza
más grande,
para que el obrero mire confiado su casa
y no parta el pan con recelo y a oscuras,
para que los recién casados puedan anidar todos los pájaros
y no tengan que apartarse por una gota de agua,
para que el hijo menor halle la herramienta en su sitio
y no tenga que volverse porque otros la escondieron.
Mimbrero, hermano mío, que es bello nuestro oficio
cuando a ti te encargan una cuna y a mí una esperanza,
cuando a ti te piden una mesa, un velador, un canasto,
y a mí un arma que defienda ese amoblado tan simple.
Que es bella la jornada cuando tocamos con el mimbre o las
canciones
la forma desnuda de la vida: su cintura de trigo,
sus senos llenos de luna, su vientre cubierto de musgo,
sus muslos como ríos, sus brazos como ramas,
sus ojos como un camino en paz bajo la noche.
Que es bello nuestro oficio cuando tentamos ese cuerpo
y yo le pongo el nombre más dulce del amor,
y con mi verbo le digo: levántate, eres libre,
labora en paz, procrea primaveras y veranos,
y lega a toda la tierra tu apellido.
Y tú, oh mimbrero hermano, le vas tejiendo
todos los artefactos que ella necesita
para repartir el pan entre sus hijos:
canastos para almacenar la nieve y la salud,
pequeños cestos para guardar polen y semillas
de una primavera a otra, cunas para continuar
el sol fecundo, maletas para traer la lluvia,
mesas para que las hojas caigan y vuelvan a ser verdes,
y sillas para descansar delante de la paz ganada.
Efraín Barquero
domingo, 3 de noviembre de 2013
Buenos días, mujeres
Mujeres de la siembra y de la escarcha,
nuevas en la faena de levantar los
días,
viejas de antiguos dolores y flagrantes
heridas.
Aquéllas como calles arboladas de
hijos,
éstas con las matrices secas tras
múltiples hornadas,
y las holladas en el cuerpo y en el
alma.
A todas, a todas, agito mi saludo
como un pañuelo blanco, y digo
Buenos días, mujeres,
buenos días hermanas.
Las que en la madrugada desperezan el
sueño
y las que recién encauzan sus cansadas
vigilias,
las que trabajan a deshora y en las
horas del día,
las que cuidan enfermos, las que curan
dolores,
las que van al mercado, las que cavan
los surcos,
las que muelen el grano,
las que lavan los patios,
las que zurcen y tejen,
las que amamantan niños y veranos.
Las que pasean dichas ajenas,
las que enseñan,
las que tienen familia y las que ni
tienen cama,
las que están encinta y las que dan a
luz
partes de sí mismas.
A todas, a todas, agito mi saludo
como un pañuelo blanco y digo
Buenos días, mujeres,
buenos días, hermanas.
A las que se sacrificaron por habitar
los sueños,
a las que no quisieron, a las que
pernoctaron
las vigilias del hombre,
a las que se quedaron a velar a los
muertos
después de la victoria, después de la
derrota,
a las que no quisieron partir,
a las que dieron todo y se olvidaron de
sí.
A las desposeídas y a las que
maduraron,
a las que en los hogares respiran
vapores agrios,
a las que esperan siempre
el milagro de un beso, de una amiga, de
un niño,
a las eternas apasionadas de las vastas
hazañas,
a las inspiradoras, a las viudas de
recuerdos y desposadas de ensueños,
a las que no se resignan, a las que
quieren su parte
en la aventura de los navegantes.
A las altivas mujeres de hoy
que son enteras como la tierra
que guarda en su seno la simiente.
A todas, a todas,
flameo mi saludo como una bandera y
digo
¡Buenos días mujeres, buenos días al
mundo!
Fina Warschaver
jueves, 31 de octubre de 2013
Elegía Africana
Somos los prodigios que Dios hizo
para probar la fruta amarga del Tiempo.
Somos muy valiosos.
Y un día nuestro sufrimiento
se transformará en las maravillas de
la tierra.
Ciertas cosas que ahora me abrasan
se trocan en oro cuando estoy contento.
¿Véis el misterio de nuestro dolor:
lidiar con la pobreza
al tiempo que cantamos y soñamos cosas
bellas
y que nunca maldigamos la calidez del
aire
ni la fruta cuando está sabrosa
ni las luces que con suavidad rebotan
en las olas?
Bendecimos las cosas hasta en el dolor.
En silencio las bendecimos.
Por eso nuestra música es tan dulce.
Hace que el aire recuerde.
Se urden prodigios secretos
que sólo el Tiempo desvelará.
También yo he oído cantar a los
muertos.
Y me cuentan que
esta vida es buena,
me dicen que la viva con sosiego
con fuego, y siempre con esperanza.
Hay prodigio aquí,
y hay sorpresa
en todo lo que mueve lo invisible.
El océano está lleno de canciones.
El cielo no es enemigo.
El destino es nuestro amigo.
martes, 29 de octubre de 2013
VIERGE MODERNE
No soy mujer. Soy un neutro.
Soy un niño, un paje y una osada
decisión,
soy un rayo risueño de un sol
escarlata...
Soy una red para todos los peces
golosos,
soy un brindis en honor a todas las
mujeres.
soy un paso hacia el azar y la ruina,
soy un salto en la libertad y en el
yo...
Soy el murmullo de la sangre en el oído
del hombre,
soy un escalofrío del alma, el ansia y
la negación de la carne,
soy el anuncio de nuevos paraísos.
Soy una llama inquisitiva e intrépida,
soy agua, honda mas audaz hasta las
rodillas,
soy fuego y agua sinceramente unidos
por libre decisión.
Edith Södergran
domingo, 27 de octubre de 2013
Mujer
Mujer
pequeña y casi oculta en la penumbra
de un gesto
oscuro y pulido como el bronce
Iba a pasos cortos hacia el fin del día
hacia las piedras
de la derrota
dúctil y recogiendo en su seno el oro de las horas
va a pasos rectos hacia el fin del día
si alguien la espera en el lindero de su noche
que le salga al encuentro y que resuelva
esa penumbra elástica
donde destellan apenas las horas
y se enlazan venas restallantes
henchidas de una sangre abrupta y honda
que es el primer momento de la luz
AMERICO FERRARI
viernes, 25 de octubre de 2013
Palabras
Ten cuidado con las palabras,
incluso con aquellas milagrosas.
Para las milagrosas hacemos lo mejor
posible,
a veces se enjambran como insectos
y dejan no una picadura sino un beso.
Pueden ser tan buenas como los dedos.
Pueden ser tan confiables como la roca
sobre la que apoyas tu trasero.
Pero también pueden ser tanto
margaritas como moratones.
Aún así, estoy enamorada de las
palabras.
Son palomas que caen del techo.
Son seis naranjas sagradas posadas en
mi regazo.
Son los árboles, las piernas del
verano,
y el sol, su apasionado rostro.
Aún así, me fallan a menudo.
Tengo tanto de lo que quiero decir,
tantas historias, imágenes,
proverbios, etc.
Pero las palabras no son lo
suficientemente buenas,
las equivocadas me besan.
A veces vuelo como un águila,
pero con las alas de un gorrión.
Pero intento tener cuidado
y de ser suave con ellas.
Las palabras y los huevos deben ser
tratados con cuidado.
Una vez rotos,
son cosas imposibles de reparar.
Anne Sexton
miércoles, 23 de octubre de 2013
Volver no es volver atrás
Volver no es volver atrás.
Lo que yo quiero de España
no es su recuerdo lejano:
yo no siento su nostalgia.
Lo que yo quiero es sentirla,
su tierra, bajo mi planta;
su luz, arder en mis ojos
quemándome la mirada;
y su aire que se me entre
hasta los huesos del alma.
Volver no es volver atrás.
Yo no siento la añoranza,
que lo que pasó no vuelve,
y si vuelve es un fantasma.
Lo que yo quiero es volver
sin volverme atrás de nada.
Yo quiero ver y tocar
con mis sentidos España,
sintiéndola como un sueño
de vida, resucitada.
Quiero verla muy de cerca,
cuerpo a cuerpo, cara a cara,
reconocerla tocando
la cicatriz de sus llagas.
Que yo tengo el alma muerta,
sin enterrar, desterrada,
quiero volver a la tierra
para poder enterrarla.
Y cuando la tierra suya
la guarde como sembrada,
quiero volver a esperar
que vuelva a ser esperanza.
Volver no es volver atrás:
yo no vuelvo atrás de nada.
José Bergamín
Lo que yo quiero de España
no es su recuerdo lejano:
yo no siento su nostalgia.
Lo que yo quiero es sentirla,
su tierra, bajo mi planta;
su luz, arder en mis ojos
quemándome la mirada;
y su aire que se me entre
hasta los huesos del alma.
Volver no es volver atrás.
Yo no siento la añoranza,
que lo que pasó no vuelve,
y si vuelve es un fantasma.
Lo que yo quiero es volver
sin volverme atrás de nada.
Yo quiero ver y tocar
con mis sentidos España,
sintiéndola como un sueño
de vida, resucitada.
Quiero verla muy de cerca,
cuerpo a cuerpo, cara a cara,
reconocerla tocando
la cicatriz de sus llagas.
Que yo tengo el alma muerta,
sin enterrar, desterrada,
quiero volver a la tierra
para poder enterrarla.
Y cuando la tierra suya
la guarde como sembrada,
quiero volver a esperar
que vuelva a ser esperanza.
Volver no es volver atrás:
yo no vuelvo atrás de nada.
José Bergamín
lunes, 21 de octubre de 2013
Por el camino viene
Por el camino viene
viene el amor,
más bien pasando frío
que no calor.
Por el camino viene
la libertad,
un soldado delante
y otro detrás.
Por el camino viene
la justicia,
toga de terciopelo,
conciencia limpia.
Por el camino viene
el Ser supremo,
aunque sé que no existe,
algo le temo.
Caminito adelante
viene la muerte;
abre la puerta, hermano,
que viene a verte.
Abre, hermano, a la muerte
abre y dale la mano;
abre la puerta, hermano.
viene el amor,
más bien pasando frío
que no calor.
Por el camino viene
la libertad,
un soldado delante
y otro detrás.
Por el camino viene
la justicia,
toga de terciopelo,
conciencia limpia.
Por el camino viene
el Ser supremo,
aunque sé que no existe,
algo le temo.
Caminito adelante
viene la muerte;
abre la puerta, hermano,
que viene a verte.
Abre, hermano, a la muerte
abre y dale la mano;
abre la puerta, hermano.
Chicho Sánchez Ferlosio
sábado, 19 de octubre de 2013
El mundo que yo no viva
El mundo que yo
no viva
lo pensé como cosa extraña,
como arca de maravilla.
Ay de mi vida
Allí ¿sonará la lluvia
junto al fuego las noches frías?
¿Tendrá Agosto en el río barcas?
Y tú ¿la gentil sonrisa?
¿Brillará en el papel que siembro
la negra flor de la tinta?
Ay de mi vida
¿Será posible que vengan
los amigos y que "Era" digan
"un hombre, y te quiso mucho"
y "Mucho" llorando digas?
Es el mundo que no conozco,
Atlántida sumergida.
Ay de mi vida.
Allí las palmeras echan
esmeraldas. Allí las crías
del delfín esmeraldas pacen.
Allí no hay noche ni día:
cuando ordeñan a los rebaños,
de púrpura el mar se agría,
Ay de mi vida.
Más limpio que agua de oro
es el mundo que yo no viva:
no hay naves de arar espumas
ni arado para las viñas;
el gran árbol le da su fruto
al que el nombre del fruto diga.
Ay de mi vida.
Ese mundo no es el mío:
es el tuyo: el que en tus pupilas
hundido está desde siempre
y no lo alcanza mi vista.
A ese mundo quisiera entrar,
antes que suene la hora
- ay - de mi vida.
Agustín García Calvo
lo pensé como cosa extraña,
como arca de maravilla.
Ay de mi vida
Allí ¿sonará la lluvia
junto al fuego las noches frías?
¿Tendrá Agosto en el río barcas?
Y tú ¿la gentil sonrisa?
¿Brillará en el papel que siembro
la negra flor de la tinta?
Ay de mi vida
¿Será posible que vengan
los amigos y que "Era" digan
"un hombre, y te quiso mucho"
y "Mucho" llorando digas?
Es el mundo que no conozco,
Atlántida sumergida.
Ay de mi vida.
Allí las palmeras echan
esmeraldas. Allí las crías
del delfín esmeraldas pacen.
Allí no hay noche ni día:
cuando ordeñan a los rebaños,
de púrpura el mar se agría,
Ay de mi vida.
Más limpio que agua de oro
es el mundo que yo no viva:
no hay naves de arar espumas
ni arado para las viñas;
el gran árbol le da su fruto
al que el nombre del fruto diga.
Ay de mi vida.
Ese mundo no es el mío:
es el tuyo: el que en tus pupilas
hundido está desde siempre
y no lo alcanza mi vista.
A ese mundo quisiera entrar,
antes que suene la hora
- ay - de mi vida.
Agustín García Calvo
jueves, 17 de octubre de 2013
Que no se despierte
Que no se despierte.
La niña que duerme a la sombra
que no se despierte;
que duerme a la sombra del árbol;
que no se despierte;
a la sombra del árbol granado
que no se despierte;
granado de ciencia del bien,
que no se despierte;
de la ciencia del bien y del mal
que no se despierte.
Que no se despierte, que siga
dormida la muerte;
que siga a la brisa del ala
la muerte dormida;
a la brisa del ala del ángel
dormida la muerte;
del ala del ángel besada
la muerte dormida;
del ángel besada en la frente
dormida la muerte;
besada en la frente del lirio
la muerte dormida;
en la frente del lirio a la sombra
dormida la muerte
que no se despierte, que siga
dormida la niña,
que no se despierte, no.
La niña que duerme a la sombra
que no se despierte;
que duerme a la sombra del árbol;
que no se despierte;
a la sombra del árbol granado
que no se despierte;
granado de ciencia del bien,
que no se despierte;
de la ciencia del bien y del mal
que no se despierte.
Que no se despierte, que siga
dormida la muerte;
que siga a la brisa del ala
la muerte dormida;
a la brisa del ala del ángel
dormida la muerte;
del ala del ángel besada
la muerte dormida;
del ángel besada en la frente
dormida la muerte;
besada en la frente del lirio
la muerte dormida;
en la frente del lirio a la sombra
dormida la muerte
que no se despierte, que siga
dormida la niña,
que no se despierte, no.
Agustín García Calvo
martes, 15 de octubre de 2013
A los cincuenta me nacieron alas
A los cincuenta me nacieron alas.
Dejaron de pesarme los senos
y los pensamientos que cargaba desde niña.
A las alas les enseñé a volar
desde mi mente que había volado siempre,
y comprobé desde el aire
que mientras yo anduve dormida tantos años
alguien trabajaba afanosamente
recogiendo plumas para hacer esas alas.
Tuve suerte de que cuando estuvieron hechas
me encontraron despierta en el reparto.
Begoña Abad
Dejaron de pesarme los senos
y los pensamientos que cargaba desde niña.
A las alas les enseñé a volar
desde mi mente que había volado siempre,
y comprobé desde el aire
que mientras yo anduve dormida tantos años
alguien trabajaba afanosamente
recogiendo plumas para hacer esas alas.
Tuve suerte de que cuando estuvieron hechas
me encontraron despierta en el reparto.
Begoña Abad
viernes, 11 de octubre de 2013
HAY QUE ANDAR POR EL MUNDO...
Hay que andar por el mundo como si no importara.
Sin preguntar el nombre del pájaro y la planta,
Ni al capitán del buque, a dónde lleva agua.
Mirar al otro lado del que todos señalan,
Que es allí, dónde crece la rosa inesperada.
Hablar con el herrero, del caballo y la fragua,
Pero mirando al fuego, con atenta mirada;
Puede que en un silencio, veas la salamandra.
Crear el nombre hermoso de alguna imaginaria mujer,
Y luego a todos preguntarles con ansia:
Si no la han visto, acaso te lleven a su casa...
En la copa vacía beber con esperanza,
Tal vez una divina locura, de cristal guarda.
Sacar siempre a los ojos, el aire azul del alma,
Ver lo que nunca alcanza la mirada..
Conrado Nale Roxlo
miércoles, 9 de octubre de 2013
Epitafio para un Poeta
No le faltaron excusas,
para ser pobre y valiente:
Supo vivir claramente.
Amo a su amor, y a las musas.
Yace aquí, como ha vivido,
en soledad decorosa.
Su gloria cabe en la Rosa,
que ninguno le ha traído.
Conrado Nale Roxlo
lunes, 7 de octubre de 2013
DEL MONTÓN
Soy la que soy.
Casualidad inconcebible
como todas las casualidades.
Otros antepasados
...podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.
En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a la medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.
Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos individuo.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudida por el viento.
Alguien mucho menos feliz,
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo el cristal de un microscopio.
Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.
Hierba arrollada
por el correr de incomprensibles sucesos.
Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.
¿Y si despertara miedo en la gente,
o sólo asco,
o sólo compasión?
Y si hubiera nacido
no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?
El destino, hasta ahora,
ha sido benévolo conmigo.
Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.
Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien completamente diferente.
Wislawa Szymborska
sábado, 5 de octubre de 2013
EPITAFIO PARA UN POETA
Quiso cantar, cantar
para olvidar
su vida verdadera de mentiras
y recordar
su mentirosa vida de verdades.
Octavio Paz
martes, 1 de octubre de 2013
Triste
Por la memoria vagamos descalzos
seguimos el garabato de la lluvia
la tristeza almacena los desastres del
alma
o sea lo mejorcito de nosotros mismos
digamos esperanzas sacrificios amores.
A la tristeza no hay quien la despoje
es transparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías.
Nacemos tristes y morimos tristes
pero en el entretiempo amamos cuerpos
cuya triste belleza es un milagro.
Vamos descalzos en peregrinación
triste tristeza llena eres de gracia
tu savia dulce nos acepta tristes.
El garabato de la lluvia nos conduce
hasta el hogar destino que siempre has
sido
tristeza enamorada y clandestina
Y allí rodeada de tus frágiles dogmas
de tus lágrimas secas / de tu siglo de
sueños
nos abrazas como anticipo del placer.
Mario Benedetti
domingo, 29 de septiembre de 2013
Mascarones de proa
Me hundo y
luego vuelvo a renacer de nuevo.
No pueden las tormentas con mi rostro y su pena.
Derivo mar adentro.
Me tragan los abismos
y resurjo de nuevo sobre el mar y las olas.
Yo soy insumergible.
Como esos mascarones de los barcos antiguos
que navegan soberbios del tajamar en lo más alto.
No pueden las tormentas con mi rostro y su pena.
Derivo mar adentro.
Me tragan los abismos
y resurjo de nuevo sobre el mar y las olas.
Yo soy insumergible.
Como esos mascarones de los barcos antiguos
que navegan soberbios del tajamar en lo más alto.
Elsa López
viernes, 27 de septiembre de 2013
MONÓLOGO DO VELLO TRABALLADOR / MONÓLOGO DEL VIEJO TRABAJADOR
agora
tomo o sol. Pero até agora
traballéi cincoenta anos sin sosego.
Comín o pan suando día a día
nun labourar arreo.
Gastéi o tempo co xornal dos sábados,
pasóu a primavera, veu o inverno.
Dinlle ao patrón a frol do meu esforzo
i a miña mocedade. Nada teño.
O patrón está rico á miña conta,
eu, á súa, estóu vello.
Ben pensado o patrón todo mo debe.
Eu non lle debo
nin xiquera iste sol que agora tomo.
Mentras o tomo, espero.
traballéi cincoenta anos sin sosego.
Comín o pan suando día a día
nun labourar arreo.
Gastéi o tempo co xornal dos sábados,
pasóu a primavera, veu o inverno.
Dinlle ao patrón a frol do meu esforzo
i a miña mocedade. Nada teño.
O patrón está rico á miña conta,
eu, á súa, estóu vello.
Ben pensado o patrón todo mo debe.
Eu non lle debo
nin xiquera iste sol que agora tomo.
Mentras o tomo, espero.
-------------------------------------------------------------
Ahora tomo el sol. Pero hasta ahora
trabajé cincuenta años sin sosiego.
Comí el pan sudando día a día
en un trabajar continuo.
Gasté el tiempo con el jornal de los sábados,
pasó la primavera, vino el invierno.
Le di al patrón la flor de mi esfuerzo
y mi juventud. Nada tengo.
El patrón está rico a mi cuenta,
yo, a la suya, estoy viejo.
Bien pensado el patrón todo me lo debe.
Yo no le debo
ni siquiera este sol que ahora tomo.
Mientras lo tomo, espero.
Celso Emilio Ferrereiro
miércoles, 25 de septiembre de 2013
DEBAJO DE LA CAMA
ese chiquillo
que escapa
de la casa de sus padres
–perseguido por su padre–
y se refugia en la casa de su abuela
debajo de la cama de su abuela
ese niño que se mea
debajo de la cama de su abuela
–aterrado ante los zapatos
y las amenazas del padre–
ese chiquillo nunca
saldrá de debajo de la cama
es otro el que recibe la paliza del padre
es por otro niño
por quienes lloran la madre y la abuela
porque él nunca saldrá de debajo de la cama
Patricio Rascón
de la casa de sus padres
–perseguido por su padre–
y se refugia en la casa de su abuela
debajo de la cama de su abuela
ese niño que se mea
debajo de la cama de su abuela
–aterrado ante los zapatos
y las amenazas del padre–
ese chiquillo nunca
saldrá de debajo de la cama
es otro el que recibe la paliza del padre
es por otro niño
por quienes lloran la madre y la abuela
porque él nunca saldrá de debajo de la cama
Patricio Rascón
lunes, 23 de septiembre de 2013
ALMACÉN
Somos seres de plástico, productos envasados
al vacío. Llevamos fecha oculta
de caducidad. Carne
sin alma. Seres almacenados
en números, cifras, cuentas
de óxido, posesiones
baldías. Acumulamos residuos:
toda una vida apilada en
ese gran vertedero. Nada hay que sea nuestro,
sin embargo, más allá de este amor
que nos quema la sangre. Seres intercambiables;
contratas, negocios, fincas,
huesos, cenizas. Mira:
la codicia ha llegado.
Se ha instalado en tu casa.
Ha cogido tus llaves.
Adolfo Cueto
sábado, 21 de septiembre de 2013
CARRETERAS CORTADAS
Esos otros caminos
por los que nunca pasamos, los que
dejamos
a un lado, hechos de miedo
y valor, como un destello en la noche,
un
fogonazo en la niebla, ¿adónde
irían a dar? ¿Por quién
preguntan ahora?,
ahora que es tarde y, de pronto,
todo este viento del Sur
acariciando tu frente...
La añoranza abre huecos
por carreteras cortadas, en autopistas
vacías, que nos reclaman al cabo.
¿Oyes al niño que corre
por las habitaciones? ¿Cómo crece y
se afeita, y
sale luego a la calle? Hoy se cruza
contigo. Y, aunque tenga tu rostro,
es ya ese otro que avanza
–se desvía, se aleja–,
tan distinto a ti mismo: el que no
serás ya, el que nunca
habrás sido.
Adolfo Cueto
jueves, 19 de septiembre de 2013
ÁFRICA
Doliente el gesto de la mujer
que duerme sobre un barullo lejano,
que tiene mil rostros y uno
aún sin resolver.
Mujer de tantos desconsuelos:
conoce el hambre y la mueca
y aquel gusano de seda
sin memoria.
Mujer del África pura,
mi pequeño gusano,
esa que olvida todo,
mas nunca el dolor.
ALDA MERINI
martes, 17 de septiembre de 2013
Bienaventurado
Bienaventurado el latifundista,
suya será, también, la Tierra
Prometida.
El dictador de las colonias de ultramar
pues su bigote merecerá el
embalsamiento de los años.
Bienaventurado el político que escoge
zapatos con cuña,
su voz será lo único que quede bajo
el peso de una losa.
Bienaventurado el dios minúsculo
porque se rindió en el último peldaño,
el caza recompensas,
suyo es el mérito de los salarios.
Bienaventurado el último poeta,
bienaventurado sea, y alguna plaga reciba.
Y así se les sequen los labios, decía
una maldición gitana.
Bienaventurado el lector que cree haber
encontrado el doble sentido,
el marido juguetón que utiliza un puño
americano.
Bienaventurado el cura de mi pueblo,
famoso por sus blancas manos,
los empresarios paternalistas, por
incumplir nueve Mandamientos.
Bienaventurado el consentidor de
plegarias porque de él será el privilegio del último suspiro,
el saqueador de columnas, también
bienaventurado, inventor de los paraguas desechables.
Bienaventurado el pescador de aguas
bravas, el cuerno del unicornio, la figura de Buda en estado
catatónico, el arlequín alegre, bienaventurado el domador de
mariposas, el carcelero que realiza horas extras, el listo y la
lista, el amo de la casa, las casas sin cosas, los santos oficios.
Bienaventurado el marmolista, merecedor
de los royalties de nuestros epitafios y amén.
José Antonio Fernández
martes, 9 de julio de 2013
QUERERLO TODO
Todo, porque los sentimientos a medias
no merecen la pena,
porque ando descalza de lluvias
por no conformarme nunca
con un camino marchito.
Todo, porque la prolongación de mi ser
sigue adelante sola
a pesar del paisaje no visible,
a pesar de tener ojos mojados
por un humo vestido de tiniebla.
Todo, porque vale la pena querer todo,
y ser hasta la médula del viento,
y recorrer los días
y navegar las noches
y esperar las mañanas.
Todo, porque nadar a medias es ahogarse
y la canción a medias nos va dejando helados;
porque el volcán se enciende
mientras el mundo avanza,
mientras los años pasan lentamente
o pasan muy deprisa,
mientras se van sumando los recuerdos
hasta inmovilizar nuestro futuro,
mientras nos damos cuenta,
con la arruga en la piel,
que todo es risa y llanto,
porque también las lágrimas
son parte de la vida.
María Ángeles Chavarría
domingo, 7 de julio de 2013
Siempre se salva un niño
Un
odio definitivo y sólido
arrastra
los resabios temblorosos
de
la pequeña última muerte.
Sarcófago
inventado donde
la
nada se arrebuja en los rincones.
Batalla
devenida como toda batalla,
sin
precisar la chispa que la engendra.
Turbio
lastre de la frustración
moviendo
personajes contrahechos,
mientras
los hilos se mezclan y confunden.
¿Dónde
se apaga el odio?
¿En
cántaros de cobalto?
¿En
caminos de espuma donde perder su huella?
Las
palabras borran un rostro
entre
la niebla espesa del futuro,
y
las manos intentan
destruir
lo abominado, el sinsentido.
Cuando
se aquieta el derrumbe,
entre
los escombros,
siempre
se salva un niño.
Susana
Giraudo
viernes, 5 de julio de 2013
Árbol de mi alma
Como un ave que cruza el aire claro,
siento hacia mi venir tu pensamiento
y acá en mi corazón hacer su nido.
Ábrase el alma en flor; tiemblan sus ramas
como los labios frescos de un mancebo
en su primer abrazo a la hermosura;
cuchichean las hojas; tal parecen
lenguaraces obreras y envidiosas,
a la doncella de casa rica
en preparar el tálamo ocupadas.
Ancho es mi corazón, y es todo tuyo.
Todo lo triste cabe en él, y todo
cuanto en el mundo llora, y sufre, y muere!
De hojas secas, y polvo, derruidas
ramas; lo limpio; bruño con cuidado
cada hoja, y en los tallos; de las flores
los gusanos y el pétalo comido
separo; creo el césped en contorno
y a recibirte, oh pájaro sin mancha,
apresto el corazón enajenado!
José Martí
miércoles, 3 de julio de 2013
En paz
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo,
Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Amado Nervo
lunes, 1 de julio de 2013
Silencio
Así como del fondo de la música
brota una
nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.
Octavio Paz
sábado, 29 de junio de 2013
Yo digo: estoy cansada de la lluvia...
Yo digo: estoy cansada de la lluvia,
de la neblina, de la bruma incierta.
Quiero volver al sol y estar contigo
simplemente, en la arena.
Comienzo a odiar el gris, me estorba el humo
y sé que la ceniza es harapienta.
Quiero mares de añil, y no estos ríos
hechos como de lodo y de miseria.
cansada de llevar el duelo
de todas las penumbras, y las nieblas;
quiero un cielo con nubes en retazos
y una noche de estrellas.
Ah, no sentir temor de ser la llama:
no, ni de arder, ni de quemarse en ella.
Toda la vida fue un interrogante
sin eco ni respuesta,
todas las horas fueron lejanías:
hoy quiero ser por fin, una presencia.
Julia Prilutzky
de la neblina, de la bruma incierta.
Quiero volver al sol y estar contigo
simplemente, en la arena.
Comienzo a odiar el gris, me estorba el humo
y sé que la ceniza es harapienta.
Quiero mares de añil, y no estos ríos
hechos como de lodo y de miseria.
cansada de llevar el duelo
de todas las penumbras, y las nieblas;
quiero un cielo con nubes en retazos
y una noche de estrellas.
Ah, no sentir temor de ser la llama:
no, ni de arder, ni de quemarse en ella.
Toda la vida fue un interrogante
sin eco ni respuesta,
todas las horas fueron lejanías:
hoy quiero ser por fin, una presencia.
Julia Prilutzky
domingo, 23 de junio de 2013
Himno
Que haya viento a favor.
Que mires atrás una sola vez
para saber que aún no te persigues.
Que encuentres la alegría de perderte,
la certeza fugaz de no estar muerto,
alguien que te acompañe
y cosas que sucedan.
Que sigas. Que te pares.
Que nunca des contigo.
Y que tu patria sea ese lugar
al que no llegarás.
Álvaro Tato
Que mires atrás una sola vez
para saber que aún no te persigues.
Que encuentres la alegría de perderte,
la certeza fugaz de no estar muerto,
alguien que te acompañe
y cosas que sucedan.
Que sigas. Que te pares.
Que nunca des contigo.
Y que tu patria sea ese lugar
al que no llegarás.
Álvaro Tato
viernes, 21 de junio de 2013
Если жизнь тебя обманет/ Si la vida te defrauda
Si la vida te defrauda,
¡no te aflijas, no te enojes!
Acepta hoy sus dolores:
ya vendrá alegre mañana.
Es futuro el corazón.
¿Estás hoy en desdicha?
Todo pasa, todo pasó;
lo que fue será alegría.
Alexander S. Pushkin
miércoles, 19 de junio de 2013
Sou um guardador de rebanhos.
Sou um guardador de rebanhos.
O rebanho é os meus pensamentos
E os meus pensamentos são todos sensações.
Penso com os olhos e com os ouvidos
E com as mãos e os pés
E com o nariz e a boca.
Pensar uma flor é vê-la e cheirá-la
E comer um fruto é saber-lhe o sentido.
Por isso quando num dia de calor
Me sinto triste de gozá-lo tanto,
E me deito ao comprido na erva,
E fecho os olhos quentes,
Sinto todo o meu corpo deitado na realidade,
Sei a verdade e sou feliz.
O rebanho é os meus pensamentos
E os meus pensamentos são todos sensações.
Penso com os olhos e com os ouvidos
E com as mãos e os pés
E com o nariz e a boca.
Pensar uma flor é vê-la e cheirá-la
E comer um fruto é saber-lhe o sentido.
Por isso quando num dia de calor
Me sinto triste de gozá-lo tanto,
E me deito ao comprido na erva,
E fecho os olhos quentes,
Sinto todo o meu corpo deitado na realidade,
Sei a verdade e sou feliz.
__________________________
Soy un guardador de rebaños.
El rebaño es mis pensamientos
Y mis pensamientos son todos sensaciones.
Pienso con los ojos y con los oídos
Y con las manos y los pies.
Y con la nariz y la boca.
Pensar una flor es verla y olerla
Y comer un fruto es comprenderle el sentido.
Por eso cuando en un día de calor
Me siento triste de gozarlo tanto,
Y me tiendo a lo largo en la hierba,
Y cierro los ojos calientes,
Siento todo mi cuerpo tendido en la realidad,
Sé la verdad y soy feliz.
El rebaño es mis pensamientos
Y mis pensamientos son todos sensaciones.
Pienso con los ojos y con los oídos
Y con las manos y los pies.
Y con la nariz y la boca.
Pensar una flor es verla y olerla
Y comer un fruto es comprenderle el sentido.
Por eso cuando en un día de calor
Me siento triste de gozarlo tanto,
Y me tiendo a lo largo en la hierba,
Y cierro los ojos calientes,
Siento todo mi cuerpo tendido en la realidad,
Sé la verdad y soy feliz.
Fernando Pessoa
lunes, 17 de junio de 2013
Árbol y poema
Aquí hay un árbol:
el viento canta poemas sin palabras
en su amplia copa.
Sé
que el destino del árbol es convertirse en papel:
un papel con ansias de palabras
Sé
de una palabra con ansias de plasmarse en el papel
de una palabra con ansias de empezar un poema
Sé
de un poema no escrito que ansía su primera palabra
de un poema que ansía su poeta
Pero sé también
que el poeta sufre
cuando se tala el árbol para hacerlo papel.
María Wine
sábado, 15 de junio de 2013
En algún lugar
En algún lugar
tiene que haber un rayo de luz
que disipe las tinieblas del futuro
una esperanza
que no se deje matar por el desencanto
y una fe
que no pierda inmediatamente la fe en
sí misma
En algún lugar
tiene que haber un niño inocente
al que los demonios no han conquistado
aún
un frescor de vida
que no espire putrefacción
y una felicidad
que no se base en las desgracias de los
demás.
En algún lugar
tiene que haber un despertador de la
sensatez
que avise el peligro de los juegos
autoaniquiladores
una gravedad
que se atreva a tomarse en serio
y una bondad
cuya raíz no sea simplemente maldad
frenada.
En algún lugar
tiene que haber una belleza
que siga siendo belleza
una conciencia pura
que no oculte un crimen apartado
tiene que haber
un amor a la vida
que no hable con lengua equívoca
y una libertad
que no se base en la opresión de los
demás.
María Wine
jueves, 13 de junio de 2013
Encargo
Id, canciones mías, al solitario y al
insatisfecho,
id también al desquiciado, al esclavo de las convenciones,
llevadles mi desprecio hacia sus opresores.
Id como una ola gigante de agua fría,
llevad mi desprecio por los opresores.
Hablad contra la opresión inconsciente,
hablad contra la tiranía de los que no tienen imaginación,
hablad contra las ataduras,
id a la burguesa que se está muriendo de tedio,
id a las mujeres de los barrios residenciales,
id a las repugnantemente casadas,
id a aquellas cuyo fracaso está oculto,
id a las emparejadas sin fortuna,
id a la esposa comprada,
id a la mujer comprometida.
Id a los que tienen una lujuria exquisita,
id a aquellos cuyos deseos exquisitos son frustrados,
id como una plaga contra el aburrimiento del mundo;
id con vuestro filo contra esto,
reforzad los sutiles cordones,
traed confianza a las algas y tentáculos del alma.
Id de manera amistosa,
id con palabras sinceras.
Ansiad el hallazgo de males nuevos y de un nuevo bien,
oponeos a todas las formas de opresión.
Id a quienes la mediana edad ha engordado,
a los que han perdido el interés.
Id a los adolescentes a quienes les asfixia la familia...
¡Oh, qué asqueroso resulta
ver tres generaciones reunidas bajo un mismo techo!
Es como un árbol viejo con retoños
y con algunas ramas podridas y cayéndose.
Salid y desafiad la opinión,
Id contra este cautiverio vegetal de la sangre.
Id contra todas las clases de manos muertas.
id también al desquiciado, al esclavo de las convenciones,
llevadles mi desprecio hacia sus opresores.
Id como una ola gigante de agua fría,
llevad mi desprecio por los opresores.
Hablad contra la opresión inconsciente,
hablad contra la tiranía de los que no tienen imaginación,
hablad contra las ataduras,
id a la burguesa que se está muriendo de tedio,
id a las mujeres de los barrios residenciales,
id a las repugnantemente casadas,
id a aquellas cuyo fracaso está oculto,
id a las emparejadas sin fortuna,
id a la esposa comprada,
id a la mujer comprometida.
Id a los que tienen una lujuria exquisita,
id a aquellos cuyos deseos exquisitos son frustrados,
id como una plaga contra el aburrimiento del mundo;
id con vuestro filo contra esto,
reforzad los sutiles cordones,
traed confianza a las algas y tentáculos del alma.
Id de manera amistosa,
id con palabras sinceras.
Ansiad el hallazgo de males nuevos y de un nuevo bien,
oponeos a todas las formas de opresión.
Id a quienes la mediana edad ha engordado,
a los que han perdido el interés.
Id a los adolescentes a quienes les asfixia la familia...
¡Oh, qué asqueroso resulta
ver tres generaciones reunidas bajo un mismo techo!
Es como un árbol viejo con retoños
y con algunas ramas podridas y cayéndose.
Salid y desafiad la opinión,
Id contra este cautiverio vegetal de la sangre.
Id contra todas las clases de manos muertas.
Ezra Pound
martes, 11 de junio de 2013
Bendita sea la ira
la pálida ira silenciosa
que tiembla igual que un arco demasiado tenso
o la ira colérica
que grita con voz resonante
y la oscura ira abismal
que retumba en la campana de alarma de la tormenta
Bendita sea la ira
que con su guadaña de luz
despierta al indiferente
y con su fuego
oscurece la sonrisa del tramposo-
la ira que desenmascara
al ostentosamente dadivoso
y al que acepta con avidez
Maldita sea la ira
que habla con la lengua del odio
sólo para extender más odio
Huye de esta ira engañosa
como si de una serpiente venenosa huyeras
Pero no huyas de la ira
que embriagada de furor
tropieza con sus palabras
préstale
la oreja redonda de la paciencia
Y tu propia ira contenida
que se retuerce como un sacacorchos
en tu corazón
o susurra como una abeja
encerrada en tu mano:
libérala
reparte contigo mismo
las frutas de tu ira
Bendita sea la ira
que con su discurso brillante
agudiza y se yergue
haciendo huir a la maldad
al igual que las sombras
huyen de la luz-
Bendita sea la ira que lucha
por más vida en la vida
más amor en el amor
más justicia en la justicia
María Wine
domingo, 9 de junio de 2013
Poema n 11
Treinta radios convergen en el centro
de una rueda,
pero es su vacío
lo que hace útil al carro.
Se moldea la arcilla para hacer la
vasija,
pero de su vacío
depende el uso de la vasija.
Se abren puertas y ventanas
en los muros de una casa,
y es el vacío
lo que permite habitarla.
en el ser centramos nuestro interés,
pero del no-ser depende la utilidad.
Lao Tse
viernes, 7 de junio de 2013
DE LA SENSATEZ
Existen otras formas de daño.
Se adhieren a la piel
como el fastidio y el liquen,
nacen y mueren con tristeza
y se nos parecen muchísimo.
Cómo si no te explicas la usura
del deseo, la rota luz malsana.
A tu silencio
le sigue un niño que es feliz
sin que puedas evitarlo.
Vivir merece la pena, aprende
esta frase insoportable
que sellará algún día tu regreso.
Vivir los descalabros de la vida.
Luis Miguel Rabanal
miércoles, 5 de junio de 2013
El perro de Alcibiades
El perro de Alcibiades no tiene rabo
Mariano Rajoy se lo ha cortado
el perro de Alcibiades no tiene rabo
¿quién le ha robado el rabo al perro
de Alcibiades?,
se lo ha robado Mariano.
El perro de Alcibiades nació en
Gibraltar,
el perro de Alcibiades vivió en
Perejil,
el perro de Alcibiades es catalán,
el perro de Alcibiades es del Madrid.
El perro de Alcibiades no tiene rabo
Mariano Rajoy se lo ha cortado,
le echan la culpa a un albañil
Ramón Ramírez, Ecuatoriano
el perro de Alcibiades no tiene rabo
el perro de Alcibiades está en el paro
el perro de Alcibiades no tiene rabo
quién le curará el rabo al perro de
Alcibiades si
están privatizando los hospitales.
¿Pondrá una denuncia?, ¿pagará las
tasas?,
o los medicamentos para curarse el...
el perro de Alcibiades no tiene rabo
¿Tienes rabo tú?, ¿o te lo han
cortado?
Jorge Espina
lunes, 3 de junio de 2013
ARABESCO
Desde el Cabo de Gata una niña morena
está arabizándose con la mirada
perdida
hacia las costas de Argelia
El diagnóstico parece claro
La niña sufre arabismo agudo
Un médico de Europa le ha recetado
pastillas del Norte
Una por la mañana
Otra por la noche
Pero la niña no se cura
José Vidal Valicourt
viernes, 31 de mayo de 2013
TODOS NOSOTROS
Todos nosotros.
Los que nacimos rechazando la política
y las leyes.
Los orgullosos.
Los que sabíamos que extraían de
nuestra percepción la libertad.
Todos nosotros.
Que crecimos en pueblos y en ciudades
aún azules.
Que fuimos incalculables niños
instintivos y lunáticos.
Todos nosotros.
Viajeros.
Los que atravesamos la oscuridad del
sexo y la habitamos.
Los buscadores de belleza.
Los que probamos las exóticas
sustancias y vivimos en el cine
y en la noche.
Todos nosotros.
Generación, tribu, conjunto de
perdedores que imaginamos
que la ruina era el más alto honor.
Todos nosotros.
Los desterrados ahora de aquel grupo.
Los olvidados, los oscuros, los
ausentes.
Los abandonados y los destruidos
Todos nosotros.
Los que ya no soñamos. Los que somos
compradores de todo
Los arrasados por el dinero y por las
guerras.
Los que ahora somos impenetrables
asesinos blancos.
Los que contemplamos la luna desde el
cielo.
ISLA CORREYERO
miércoles, 29 de mayo de 2013
TREN
Lo importante es irnos
y no donde vamos
y nunca llegar más lejos
que antes de partir
Claudio Rodríguez Fer
lunes, 27 de mayo de 2013
PERSPECTIVA
Avanzar no siempre es lo correcto,
a veces hay que saber retroceder un par
de pasos,
observar la vida con una perspectiva
más amplia,
olvidarnos de las preocupaciones
banales del día a día
y redescubrir aquello realmente
importante.
George Pellicer
sábado, 25 de mayo de 2013
As coisas têm peso
As coisas têm peso,
massa, volume, tama-
nho, tempo, forma, cor,
posição, textura, dura-
ção, densidade, cheiro,
valor, consistência, pro-
fundidade, contorno,
temperatura, função,
aparência, preço, desti-
no, idade, sentido. As
coisas não têm paz.
Arnaldo Antunes
massa, volume, tama-
nho, tempo, forma, cor,
posição, textura, dura-
ção, densidade, cheiro,
valor, consistência, pro-
fundidade, contorno,
temperatura, função,
aparência, preço, desti-
no, idade, sentido. As
coisas não têm paz.
Arnaldo Antunes
jueves, 23 de mayo de 2013
Al pie desde su niño
El pie del niño aún no sabe que es pie,
y quiere ser mariposa o manzana.
Pero luego los vidrios y las piedras,
las calles, las escaleras,
y los caminos de la tierra dura
van enseñando al pie que no puede volar,
que no puede ser fruto redondo en una rama.
El pie del niño entonces
fue derrotado, cayó
en la batalla,
fue prisionero,
condenado a vivir en un zapato.
Poco a poco sin luz
fue conociendo el mundo a su manera,
sin conocer el otro pie, encerrado,
explorando la vida como un ciego.
Aquellas suaves uñas
de cuarzo, de racimo,
se endurecieron, se mudaron
en opaca substancia, en cuerno duro,
y los pequeños pétalos del niño
se aplastaron, se desequilibraron,
tomaron formas de reptil sin ojos,
cabezas triangulares de gusano.
Y luego encallecieron,
se cubrieron
con mínimos volcanes de la muerte,
inaceptables endurecimientos.
Pero este ciego anduvo
sin tregua, sin parar
hora tras hora,
el pie y el otro pie,
ahora de hombre
o de mujer,
arriba,
abajo,
por los campos, las minas,
los almacenes y los ministerios,
atrás,
afuera, adentro,
adelante,
este pie trabajó con su zapato,
apenas tuvo tiempo
de estar desnudo en el amor o el sueño,
caminó, caminaron
hasta que el hombre entero se detuvo.
Y entonces a la tierra
bajó y no supo nada,
porque allí todo y todo estaba oscuro,
no supo que había dejado de ser pie,
si lo enterraban para que volara
o para que pudiera
ser manzana.
Pablo Neruda
martes, 21 de mayo de 2013
Farmacia de guardia
No es Valium ni Orfidal,
no me ha entendido.
Se trata de la fe. Sí: de la fe.
Comprendo que es muy tarde
y no son horas
de andar telefoneando a una
farmacia
con tales quintaesencias.
Lo que yo necesito
para entrar confiada en el vientre
del sueño
es algún específico protector de
la fe.
¿Que le ponga un ejemplo más
concreto?
Pues no sé... Necesito
creerme que este saco
cerrado por la boca
y en cuya superficie
se aprecia la joroba
de envoltorios estáticos
puede volver a abrirse alguna vez
a provocar deseos y sorpresas
bajo la luz del sol y de la luna,
bajo el fervor clemente
de los dioses del mar.
¡Oh, volver a sentir lo que era
eso!
Y ni siquiera necesito tanto
—ya es menos lo que pido—;
simplemente creerme
que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba
de esperarlo,
y supe con certeza
que sí, que se podía,
que un corazón doméstico
cuando al fin se desboca
es porque está latiendo sin
saberlo
desde otro muy cercano.
Ya. Que no tienen nada.
Pues perdone.
Comprendo que es muy tarde
para hacerle perder a usted el
tiempo
con tales quintaesencias.
Ya me lo figuraba.
Buenas noches.
Carmen Martín Gaite
no me ha entendido.
Se trata de la fe. Sí: de la fe.
Comprendo que es muy tarde
y no son horas
de andar telefoneando a una
farmacia
con tales quintaesencias.
Lo que yo necesito
para entrar confiada en el vientre
del sueño
es algún específico protector de
la fe.
¿Que le ponga un ejemplo más
concreto?
Pues no sé... Necesito
creerme que este saco
cerrado por la boca
y en cuya superficie
se aprecia la joroba
de envoltorios estáticos
puede volver a abrirse alguna vez
a provocar deseos y sorpresas
bajo la luz del sol y de la luna,
bajo el fervor clemente
de los dioses del mar.
¡Oh, volver a sentir lo que era
eso!
Y ni siquiera necesito tanto
—ya es menos lo que pido—;
simplemente creerme
que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba
de esperarlo,
y supe con certeza
que sí, que se podía,
que un corazón doméstico
cuando al fin se desboca
es porque está latiendo sin
saberlo
desde otro muy cercano.
Ya. Que no tienen nada.
Pues perdone.
Comprendo que es muy tarde
para hacerle perder a usted el
tiempo
con tales quintaesencias.
Ya me lo figuraba.
Buenas noches.
Carmen Martín Gaite
domingo, 19 de mayo de 2013
A todos, a vosotros
A TODOS, a vosotros,
los silenciosos seres de la noche
que tomaron mi mano en las tinieblas, a vosotros,
lámparas
de la luz inmortal, líneas de estrella,
pan de las vidas, hermanos secretos,
a todos, a vosotros,
digo: no hay gracias,
nada podrá llenar las copas
de la pureza,
nada puede
contener todo el sol en las banderas
de la primavera invencible,
como vuestras calladas dignidades.
Solamente
pienso
que he sido tal vez digno de tanta
sencillez, de flor tan pura,
que tal vez soy vosotros, eso mismo,
esa miga de tierra, harina y canto,
ese amasijo natural que sabe
de dónde sale y dónde pertenece.
No soy una campana de tan lejos,
ni un cristal enterrado tan profundo
que tú no puedas descifrar, soy sólo
pueblo, puerta escondida, pan oscuro,
y cuando me recibes, te recibes
a ti mismo, a ese huésped
tantas veces golpeado
y tantas veces
renacido.
A todo, a todos,
a cuantos no conozco, a cuantos nunca
oyeron este nombre, a los que viven
a lo largo de nuestros largos ríos,
al pie de los volcanes, a la sombra
sulfúrica del cobre, a pescadores y labriegos,
a indios azules en la orilla
de lagos centelleantes como vidrios,
al zapatero que a esta hora interroga
clavando el cuero con antiguas manos,
a ti, al que sin saberlo me ha esperado,
yo pertenezco y reconozco y canto.
los silenciosos seres de la noche
que tomaron mi mano en las tinieblas, a vosotros,
lámparas
de la luz inmortal, líneas de estrella,
pan de las vidas, hermanos secretos,
a todos, a vosotros,
digo: no hay gracias,
nada podrá llenar las copas
de la pureza,
nada puede
contener todo el sol en las banderas
de la primavera invencible,
como vuestras calladas dignidades.
Solamente
pienso
que he sido tal vez digno de tanta
sencillez, de flor tan pura,
que tal vez soy vosotros, eso mismo,
esa miga de tierra, harina y canto,
ese amasijo natural que sabe
de dónde sale y dónde pertenece.
No soy una campana de tan lejos,
ni un cristal enterrado tan profundo
que tú no puedas descifrar, soy sólo
pueblo, puerta escondida, pan oscuro,
y cuando me recibes, te recibes
a ti mismo, a ese huésped
tantas veces golpeado
y tantas veces
renacido.
A todo, a todos,
a cuantos no conozco, a cuantos nunca
oyeron este nombre, a los que viven
a lo largo de nuestros largos ríos,
al pie de los volcanes, a la sombra
sulfúrica del cobre, a pescadores y labriegos,
a indios azules en la orilla
de lagos centelleantes como vidrios,
al zapatero que a esta hora interroga
clavando el cuero con antiguas manos,
a ti, al que sin saberlo me ha esperado,
yo pertenezco y reconozco y canto.
Pablo Neruda
viernes, 17 de mayo de 2013
A mis obligaciones
Cumpliendo con mi oficio
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.
No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.
A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.
Tengo rocío para todos.
Pablo Neruda
miércoles, 15 de mayo de 2013
Me preguntan
Me preguntan, no inesperadamente
por
qué escribo.
Sé lo que debería contestar:
Escribo porque amo
a la humanidad y quiero
que mejore la situación de los hombres
y que puedan vivir juntos
en paz, libertad e igualdad.
Con mis poemas quiero en la medida
de mi escaso talento, contribuir a alcanzar
esa noble meta.
Pero contestar de esa manera
sería pura palabrería.
Escribir es hundir la mano
en tinta, en alquitrán o en tinta de imprenta
y estamparla en una pared
por amor a la impresión,
por el solo motivo de la impresión
de la mano.
Lo más negro que hay
donde hundir la mano
es la miseria del mundo
Sé lo que debería contestar:
Escribo porque amo
a la humanidad y quiero
que mejore la situación de los hombres
y que puedan vivir juntos
en paz, libertad e igualdad.
Con mis poemas quiero en la medida
de mi escaso talento, contribuir a alcanzar
esa noble meta.
Pero contestar de esa manera
sería pura palabrería.
Escribir es hundir la mano
en tinta, en alquitrán o en tinta de imprenta
y estamparla en una pared
por amor a la impresión,
por el solo motivo de la impresión
de la mano.
Lo más negro que hay
donde hundir la mano
es la miseria del mundo
Lars Huldén
lunes, 13 de mayo de 2013
Pacha takipa / Cantos de la tierra
Pacha takipa
Saramanta takiy nuqapi yakuri samay
Taki punchau ñaupakhina taki
k'ullu sonccohima muyu ima nima
huañushca
suttuyhinamicjuchiy pucuycuna.
Saramanta: taki, yaku, samai...
Causay punchau tarpunahuancuna
cayna-punchau
trigo parhuayna poccoy ima sisay
pachacunapi.
Cantos de la tierra
De maíz son mis Cantos y de agua mi
esencia.
Canto hoy como antes cantaron
como terca semilla que se niega a la
muerte,
así como gota que alimenta la fuente.
De maíz: cantos, agua, esencia...
Vivo hoy con la siembra de ayer,
como espiga madura que florece en la
tierra.
Freddy Chinkangana
sábado, 11 de mayo de 2013
SOY MUJER
Mujer, nacida para parir los hijos que
“Dios quiera”(dice la iglesia)
que importan si piden en los semáforos
y huelen pega en cualquier rincón de
calle.
Mujer, nacida para cuidar hijos
(sustenta el machismo)
que importa si los hijos son con otras
( total, están batidos con el
mismo molinillo).
Mujer, nacida para decidir: “Mi
cuerpo es mío”
(tremenda campaña feminista),
que importa entonces:
si le digo si a todo el barrio, total
“mi cuerpo es mío”,
es con mi gusto y “marías” hay en
todas partes.
Mujer, nacida para lucir siempre
glamorosa y delgada,
(así indica la publicidad de revistas
y canales)
no interesa si todas las gorditas van
muriendo de anorexia
Mujer, la bruja regala manzanas,
primera en la fila de excomunión,
negada a querer sin contrato,
perseguida por no andar con un hombre a
la par,
excluida porque su nombre no está
seguido por un “de”,
ignorada por tener pensamiento propio,
repudiada por no usar un grillete
que se disfrace de alianza en mi dedo.
Se escandalizan por que he dicho:
¡soy mujer!. Sin iglesia, sin
machismo,
sin feminismo, sin revistas y canales.
Esthela Calderón
jueves, 9 de mayo de 2013
Urku kuna/ Las montañas
Urku kuna
Urkukuna ccatinacuy rikunacuna
machu nukanchimanta
cuyakuna paca-shimi taita nukanchimanta
mosccoycunari nukanchimanta churimanta.
Las montañas
Las montañas continúan la mirada
de nuestros abuelos
los amores secretos de nuestros padres
y los sueños de nuestros hijos.
Fredy Chikangana
martes, 7 de mayo de 2013
Hucpachalla/ Breve tiempo
Hucpachalla
Pullu micjurccoy nina
llucshina nina pulla K'anchay.
Shimi sansa lluchcana.
Chhisiyaita ccolliy tiyana.
mauk'ayay tiyarina tiyarishpa
ñuca yuyana
pachapitta, cuyay, huañuna-ppunchau.
Breve tiempo
La candela devora los troncos
y luces multicolores de su cuerpo
surgen.
Se desliza la brasa con su boca
ardiente.
Hay cenizas en el atardecer.
Sentado en un banco viejo
yo pienso
en el tiempo, en el amor, en la muerte.
Fredy Chikangana
domingo, 5 de mayo de 2013
Mancha en el muro
Alguien trató de quitar la mancha del
muro.
Pero la mancha era demasiado oscura
(o por el contrario, demasiado clara).
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.
Le dije entonces a un pintor que lo pintara de verde
Pero la mancha era demasiado clara.
Contraté a un albañil para que le diera una mano de cal.
Pero la mancha era demasiado oscura.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.
Tomé en ese momento un cuchillo de cocina
y traté de raspar la mancha del muro.
El cuchillo era dolorosamente agudo
(ayer nomás lo habían afilado)
y sin embargo.
Empuñe un hacha y la descargué contra el muro.
Me detuve al instante.
No sé por qué pensé de pronto
que el muro podría derrumbarse
y aun así la mancha quedaría.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.
Y cuando me pusieron contra el muro
pedí pararme junto a ella.
Saqué pecho tratando de ocultarla (quizás, quién sabe).
Cuando azotaron mi espalda brotó abundante sangre.
Disparos.
Y yo, que tanto creí que la sangre taparía la mancha.
Nueva carga de disparos.
Y yo, que tanto creí que la sangre taparía la mancha.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.
David Avidan
(o por el contrario, demasiado clara).
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.
Le dije entonces a un pintor que lo pintara de verde
Pero la mancha era demasiado clara.
Contraté a un albañil para que le diera una mano de cal.
Pero la mancha era demasiado oscura.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.
Tomé en ese momento un cuchillo de cocina
y traté de raspar la mancha del muro.
El cuchillo era dolorosamente agudo
(ayer nomás lo habían afilado)
y sin embargo.
Empuñe un hacha y la descargué contra el muro.
Me detuve al instante.
No sé por qué pensé de pronto
que el muro podría derrumbarse
y aun así la mancha quedaría.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.
Y cuando me pusieron contra el muro
pedí pararme junto a ella.
Saqué pecho tratando de ocultarla (quizás, quién sabe).
Cuando azotaron mi espalda brotó abundante sangre.
Disparos.
Y yo, que tanto creí que la sangre taparía la mancha.
Nueva carga de disparos.
Y yo, que tanto creí que la sangre taparía la mancha.
De un modo u otro, la mancha aún está en el muro.
David Avidan
viernes, 3 de mayo de 2013
El trompo
Cuando jugaba a los trompos con mi
padre
siempre me ganaba.
Yo ponía todo mi empeño
pero era muy corto de vista, y él
siempre me ganaba.
Mi trompo giraba plácidamente en la mano de mi padre
y su trompo se escapaba por entre mis dedos.
Yo ponía todo mi empeño pero quien ganaba era él.
Y reía, no burlándose
reía como a la espera de algo que no llegaba,
una explicación,
una deducción
que estaba al alcance de mis ojos
pero yo era muy corto de vista.
"Hay que mirar detenidamente"
me decía.
"Hay que mirar y sacar conclusiones"
mientras mi trompo bailaba en la palma de su mano
y él reía con sus dientes chiquitos
gastados de tanto masticar, supongo
y también por el tiempo.
Un día
tras una inolvidable clase de Física en el colegio
volví a casa y le pedí que enrollara el trompo.
Hacía casi diez años que no jugábamos a eso
y mi padre me miró de una manera difícil de describir,
con cariño,
con satisfacción,
pero más que todo con alivio,
como diciendo "Ha llegado el momento".
Mi padre era zurdo
(siempre lo supe, pero no deduje)
y enrollaba en sentido contrario a las agujas del reloj,
por eso el trompo que él preparaba
se escapaba de mi mano torpemente diestra,
y no de la suya, astutamente siniestra.
La infancia es un despiadado campo de aprendizaje
donde las clases prácticas
se dictan fuera de horario.
Yo ponía todo mi empeño
pero era muy corto de vista, y él
siempre me ganaba.
Mi trompo giraba plácidamente en la mano de mi padre
y su trompo se escapaba por entre mis dedos.
Yo ponía todo mi empeño pero quien ganaba era él.
Y reía, no burlándose
reía como a la espera de algo que no llegaba,
una explicación,
una deducción
que estaba al alcance de mis ojos
pero yo era muy corto de vista.
"Hay que mirar detenidamente"
me decía.
"Hay que mirar y sacar conclusiones"
mientras mi trompo bailaba en la palma de su mano
y él reía con sus dientes chiquitos
gastados de tanto masticar, supongo
y también por el tiempo.
Un día
tras una inolvidable clase de Física en el colegio
volví a casa y le pedí que enrollara el trompo.
Hacía casi diez años que no jugábamos a eso
y mi padre me miró de una manera difícil de describir,
con cariño,
con satisfacción,
pero más que todo con alivio,
como diciendo "Ha llegado el momento".
Mi padre era zurdo
(siempre lo supe, pero no deduje)
y enrollaba en sentido contrario a las agujas del reloj,
por eso el trompo que él preparaba
se escapaba de mi mano torpemente diestra,
y no de la suya, astutamente siniestra.
La infancia es un despiadado campo de aprendizaje
donde las clases prácticas
se dictan fuera de horario.
Rogelio Ramos Signes
miércoles, 1 de mayo de 2013
Juega al juego
No seas el personaje principal.
Busca el enfrentamiento
pero no seas premeditado.
Evita las segundas intenciones.
No ocultes nada.
Sé suave y a la vez sé fuerte.
Sé astuto, permítete la lucha pero
desprecia la victoria.
No observes, no compruebes
pero permanece listo para las señales.
Déjate conmover.
Muestra tus ojos, hazle
señales profundas a los otros
date espacio y
considera a cada uno en su propia imagen.
Decide sólo cuando estés entusiasmado.
Fracasa en silencio.
Ten tiempo para todos y déjate desviar
por caminos inciertos.
Tómate vacaciones, aunque no lo sean.
No dejes de escuchar
a ningún árbol o agua.
Entra adonde quiera tu corazón
Y regálate el sol.
Olvida tu nacionalidad
Fortalece los lazos con los desconocidos
Hazte a un lado ante lo superfluo.
Sílbale al drama del destino
Ignora la desgracia
Ríete hasta trizar el conflicto
MUÉVETE EN TUS PROPIOS COLORES
Hasta que estés en lo cierto y
el susurro de las hojas sea dulce.
Ve por las aldeas.
Yo te seguiré.
Peter Handke
lunes, 29 de abril de 2013
De Tudo Ficaram Três Coisas/ De todo quedaron tres cosas
De
tudo ficaram três coisas:
A certeza de que estamos começando,
A
certeza de que é preciso continuar e
A certeza de que podemos ser
interrompidos antes de terminar
Fazer
da interrupção um caminho novo,
Fazer da queda um passo de
dança,
Do medo uma escada,
Do sonho uma ponte,
Da procura
um encontro.
De todo quedaron tres cosas:
La
certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar.
la certeza de que había que seguir
y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar.
Hacer
de la interrupción un camino nuevo,
hacer de la caída, un paso de danza,
del miedo, una escalera,
del sueño, un puente,
hacer de la caída, un paso de danza,
del miedo, una escalera,
del sueño, un puente,
de la
búsqueda, un encuentro
Fernando Tavares Sabino
PD: este poema es atribuido a Fernando Pessoa.
sábado, 27 de abril de 2013
As mulheres aspiram a casa para dentro dos pulmões
As mulheres aspiram a casa para dentro dos pulmões
E muitas transformam-se em árvores
cheias de ninhos - digo,
As mulheres - ainda que as casas
apresentem os telhados inclinados
Ao peso dos pássaros que se abrigam
É à janela dos filhos que as mulheres
respiram
Sentadas nos degraus olhando para eles
e muitas
Transformam-se em escadas
Muitas mulheres transformam-se em
paisagens
Em árvores cheias de crianças
trepando que se penduram
Nos ramos - no pescoço das mães -
ainda que as árvores irradiem
Cheias de rebentos
As mulheres aspiram para dentro
E geram continuamente. Transformam-se
em pomares.
Elas arrumam a casa
Elas põem a mesa
Ao redor do coração.
DANIEL FARIA
Las mujeres aspiran la casa desde los
pulmones
y muchas se transforman en árboles
llenos de nidos,
las mujeres –como las casas- tienen
los tejados inclinados
por el peso de los pájaros que allí
se abrigan.
Es por la ventana de los hijos por
donde las mujeres respiran
sentadas en los peldaños miran hacia
ellos y muchas
se transforman en escaleras.
Muchas mujeres se convierten en
paisajes,
en árboles llenos de niños que trepan
y se cuelgan
de las ramas -del cuello de las madres–
hasta que los árboles
resplandecen llenos de brotes.
Las mujeres aspiran hacia dentro
y crean continuamente. Se transforman
en manzanos.
Ellas cuidan la casa.
Ellas ponen la mesa
alrededor del corazón.
jueves, 25 de abril de 2013
XVI
O que nós vemos das coisas são as
coisas.
(Fernando Pessoa)
(Fernando Pessoa)
Las cosas no existen.
Lo que existe es la idea
melancólica y suave
que hacemos de las cosas.
La mesa de escribir es hecha de amor
y de sumisión.
En tanto
nadie la ve
como yo la veo.
Para los hombres
es hecha de madera
y está cubierta de tinta.
Para mí también
mas la madera protege su interior
pues su interior es humano.
Los libros son criaturas.
Cada página un año de vida,
cada lectura un poco de alegría
y esta alegría
es igual al consuelo de los hombres
cuando inquietos permanecemos
en respuesta a sus inquietudes.
Las cosas no existen.
La idea, sí.
La idea es infinita
igual que el sueño de los niños.
Hilda Hilst
martes, 23 de abril de 2013
Farmacia de guardia
No es Valium ni Orfidal,
no me ha entendido.
Se trata de la fe. Sí: de la fe.
Comprendo que es muy tarde
y no son horas
de andar telefoneando a una
farmacia
con tales quintaesencias.
Lo que yo necesito
para entrar confiada en el vientre
del sueño
es algún específico protector de
la fe.
¿Que le ponga un ejemplo más
concreto?
Pues no sé… Necesito
creerme que este saco
cerrado por la boca
y en cuya superficie
se aprecia la joroba
de envoltorios estáticos
puede volver a abrirse alguna vez
a provocar deseos y sorpresas
bajo la luz del sol y de la luna,
bajo el fervor clemente
de los dioses del mar.
¡Oh, volver a sentir lo que era
eso!
Y ni siquiera necesito tanto
—ya es menos lo que pido—;
simplemente creerme
que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba
de esperarlo,
y supe con certeza
que sí, que se podía,
que un corazón doméstico
cuando al fin se desboca
es porque está latiendo sin
saberlo
desde otro muy cercano.
Ya. Que no tienen nada.
Pues perdone.
Comprendo que es muy tarde
para hacerle perder a usted el
tiempo
con tales quintaesencias.
Ya me lo figuraba.
Buenas noches.
Carmen Martín Gaite
no me ha entendido.
Se trata de la fe. Sí: de la fe.
Comprendo que es muy tarde
y no son horas
de andar telefoneando a una
farmacia
con tales quintaesencias.
Lo que yo necesito
para entrar confiada en el vientre
del sueño
es algún específico protector de
la fe.
¿Que le ponga un ejemplo más
concreto?
Pues no sé… Necesito
creerme que este saco
cerrado por la boca
y en cuya superficie
se aprecia la joroba
de envoltorios estáticos
puede volver a abrirse alguna vez
a provocar deseos y sorpresas
bajo la luz del sol y de la luna,
bajo el fervor clemente
de los dioses del mar.
¡Oh, volver a sentir lo que era
eso!
Y ni siquiera necesito tanto
—ya es menos lo que pido—;
simplemente creerme
que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba
de esperarlo,
y supe con certeza
que sí, que se podía,
que un corazón doméstico
cuando al fin se desboca
es porque está latiendo sin
saberlo
desde otro muy cercano.
Ya. Que no tienen nada.
Pues perdone.
Comprendo que es muy tarde
para hacerle perder a usted el
tiempo
con tales quintaesencias.
Ya me lo figuraba.
Buenas noches.
Carmen Martín Gaite
domingo, 21 de abril de 2013
Para que yo me llame Ángel González
Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...
Ángel González
viernes, 19 de abril de 2013
Elegido por aclamación
Sí, fue un malentendido.
Gritaron: ¡A las urnas!
y él entendió: ¡A las armas! -dijo luego.
Era pundonoroso y mató mucho.
Con pistolas, con rifles, con decretos.
Cuando envainó la espada dijo, dice:
La democracia es lo perfecto.
El público aplaudió. Sólo callaron,
impasibles, los muertos.
El deseo popular será cumplido.
A partir de esta hora soy -silencio-
el Jefe, si queréis. Los disconformes
que levanten el dedo.
Inmóvil mayoría de cadáveres
le dio el mando total del cementerio.
Ángel González
miércoles, 17 de abril de 2013
II
La noche llegó
cuando estaba amaneciendo
y en medio de la penumbra
surgió una multitud de sombras.
- Bajo sus pies el cielo temblaba –
Venían todos hacia él.
Blancos, negros, indios, amarillos.
Creyentes, ateos, ricos y pobres desnudos.
Todos se abrazaban
se besaban y se perdonaban
los siglos de incomprensión y discordia
lloraban juntos la dicha
de encontrarse a sí mismos
sin intermediarios
ni organizaciones o partidos
sin cumbres, festivales o congresos.
Sólo porque ahora son hombres
nacidos del mismo
polvo de los caminos.
Y él fue a su encuentro.
Estrechó blancas manos negras.
Estrechó amarillas manos indias.
Entonces alguien gritó:
- Ve con tus hermanos, hijo,
ha triunfado el amor a los hombres -
Y él se perdió
en medio de la multitud
acompañado por Don Quijote y Sancho Panza.
cuando estaba amaneciendo
y en medio de la penumbra
surgió una multitud de sombras.
- Bajo sus pies el cielo temblaba –
Venían todos hacia él.
Blancos, negros, indios, amarillos.
Creyentes, ateos, ricos y pobres desnudos.
Todos se abrazaban
se besaban y se perdonaban
los siglos de incomprensión y discordia
lloraban juntos la dicha
de encontrarse a sí mismos
sin intermediarios
ni organizaciones o partidos
sin cumbres, festivales o congresos.
Sólo porque ahora son hombres
nacidos del mismo
polvo de los caminos.
Y él fue a su encuentro.
Estrechó blancas manos negras.
Estrechó amarillas manos indias.
Entonces alguien gritó:
- Ve con tus hermanos, hijo,
ha triunfado el amor a los hombres -
Y él se perdió
en medio de la multitud
acompañado por Don Quijote y Sancho Panza.
lunes, 15 de abril de 2013
LA OPULENCIA DE LOS POBRES
LA OPULENCIA DE LOS POBRES
I
G
L
E
S
I
A
S
MEZQUITASINAGOGAS
PAGODAS
G
L
E
S
I
A
S
MEZQUITASINAGOGAS
PAGODAS
Hermosas formas y alturas
se alzan en nombre de Dios
desafiando la miseria de los pobres
de los eternos vagabundos del señor
que pululan por las callejuelas de la vida
se alzan en nombre de Dios
desafiando la miseria de los pobres
de los eternos vagabundos del señor
que pululan por las callejuelas de la vida
un simple cobijo
donde abrigar su hambre de mañana.
MOHAMED
SALEM ABDELFATAH, “Ebnu”
sábado, 13 de abril de 2013
Combate
Yo
soy un poeta,
un ejército de poetas.
Y hoy quiero escribir un poema,
un poema silbatos,
un poema fusiles
para pegarlos en las puertas,
en las celdas de las prisiones,
en los muros de las escuelas.
Hoy quiero construir y destruir,
levantar en andamios la esperanza.
Despertar al niño,
arcángel de las espadas,
ser relámpago, trueno,
con estatura de héroe
para talar, arrasar,
las podridas raíces de mi pueblo.
un ejército de poetas.
Y hoy quiero escribir un poema,
un poema silbatos,
un poema fusiles
para pegarlos en las puertas,
en las celdas de las prisiones,
en los muros de las escuelas.
Hoy quiero construir y destruir,
levantar en andamios la esperanza.
Despertar al niño,
arcángel de las espadas,
ser relámpago, trueno,
con estatura de héroe
para talar, arrasar,
las podridas raíces de mi pueblo.
Clementina Suárez
jueves, 11 de abril de 2013
SENCILLAMENTE
Démonos una vuelta por el parque
y que nadie nos hunda la conciencia,
que nadie nos maltrate nuestras lágrimas
ni permita que el sol oculte el rostro.
Sólo una vuelta, solos
sin música ni adornos, sin palabras
dichas por no quedarse a solas en silencio.
Sólo un largo paseo por el parque
sin razón aparente, sin testigos
ni amuletos vacíos de sentido,
sin más que tu sonrisa y mi deseo
de estar a solas contigo.
María Ángeles Chavarría
martes, 9 de abril de 2013
LO QUE MÁS CUESTA
He
aprendido a deambular por los senderos heridos
de
la melancolía.
Nada
es tan fácil como parece
ni
tan difícil como aparenta.
He
aprendido a cotidianizar los temores,
a
impregnar mis huellas en las dificultades del camino,
a
ser etérea o resistente según las circunstancias,
a
adivinar las miradas y agitar suavemente las emociones,
a
recordar por las noches y olvidar por las mañanas,
a
favorecer la esperanza por convicción,
a
activar un comienzo y a aceptar un final,
a
diluirme entera en el espejo.
He
aprendido
___(y
sigo)
______a
conocerme.
María Ángeles Chavarría
domingo, 7 de abril de 2013
Pequeñeces
Me
gusta acurrucarme las mañanas heladas
y
sentir que el viento habla tras los cristales;
escuchar
viejas canciones,
desayunar
muy despacio,
compartir
mis pensamientos
con
una taza de café
y
agitar el alma al compás de sábanas tibias.
Me
vuelve loca escribir poemas en los que dejo mi piel,
entregarme
al tiempo plácido que me envuelve con ternura,
enhebrar
hilos de lágrimas para tejer esperanzas;
cuidar
los detalles que se escapan en un suspiro,
mimar
a las flores que no sé cuidar
y
reír con el agua fresca que juega a despertarme.
Disfruto
con la magia que aportan las palabras.
Defiendo
los sentimientos firmes.
Admiro
las miradas que reflejan verdad
y
las sonrisas que dejan huella.
Me
conmueve el soplo del amanecer
y
la despedida del sol.
Persigo
la fantasía en cada hoja, cada piedra,
cada
corazón solitario...
Me
entusiasma poner pasión en la vida... y soñar.
María Ángeles Chavarría
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