martes, 31 de julio de 2012
Mi corazón es ardiente, como abrasador mi sol.
domingo, 29 de julio de 2012
MUJER Y MADRE AFRICANA
Mientras el sol ardiente
quema impetuoso tu rostro
que tratas de proteger con tus manos.
Mientras la arena quema
tus pies desnudos
que hunden sus pasos
con la esperanza de dejar huella de una historia infinita.
Mientras el cántaro rebosante de agua
encorva tu espalda pero no tu corazón,
deseoso de apagar la sed
de los que amas.
Mientras tu vientre
esconde, nutre y protege
el enésimo fruto de tu anhelo,
de un amor más verdadero y humano...
Otros, extraños y lejanos a ti,
a tu mundo y a tus problemas,
que nunca te han visto
ni saben quién eres...
Otros hacen programas
para dirigir tu futuro
y deciden según sus esquemas
cómo y cuándo tendrás que ser Madre.
Otros, usurpando tu derecho de palabra,
pensamiento y opinión,
codifican según sus intereses tu silencio,
pisotean tu dignidad de mujer
e ignoran tu privilegio
de Madre de la Humanidad.
Entonces,
mientras el sol ardiente
quema impetuoso tu rostro,
una fuerza nueva te nace dentro
y te empuja a apresurar el paso
para dar vida a tu sueño milenario
de justicia y liberación.
Elisa Kidane
viernes, 27 de julio de 2012
Si todas las manos, mujeres, quisierais enlazaros
Si todas las manos, mujeres, quisierais enlazaros
para formar un cinturón que el Universo abrace;
si todas las voces, mujeres, tarareaseis el mismo aire,
para disipar la postración y celebrar la libertad;
si todos los corazones, mujeres, latiesen al mismo ritmo
para reanimar el viejo mundo, por el mal ahogado;
si solamente todas las mujeres lo quisiesen;
nacería en el viejo mundo un corazón nuevo,
lleno de amor y de vida,
que impulsase sin parar felicidad profusamente.
Ndèye Coumba Mbengue Diakhaté-
miércoles, 25 de julio de 2012
Alas y balas
de balas en vuelo
y alas en duelo...
Las balas, un combatir
de alas en vuelo
y balas en duelo...
No hay vuelo sin duelo
ni alas sin balas...
La pluma es al plomo
lo que el ala a la bala...
Vivir es tal vez volar
entre alas en vuelo
y balas en duelo...
Morir es tal vez volar
entre alas en duelo
y balas en vuelo...
Batir de alas en vuelo...
batirse en duelo de balas...
Batir de alas en duelo...
batirse
en vuelo de alas...
Batir de balas en vuelo...
batirse en alas de duelo...
Vivir, batir, combatir, morir...
entre alas y balas...
alas y balas...
lunes, 23 de julio de 2012
Petróleo y conciencia
Brindamos por nuestra propia extinción. ¡Salud!
En el cóctel de carbón: el primer helecho del mundo
y también nuestros huesos cuando desaparecemos.
En un año frígido, arde un millón de años.
El petróleo es la conciencia de la tierra, que apuramos
para satisfacer a nuestros dioses de las refinerías...
Steven White
sábado, 21 de julio de 2012
Cosas escondidas
Que nadie trate de deducir quién fui
de todo lo que hice y todo lo que dije.
Había un obstáculo que deformaba
mis acciones y mi modo de vivir.
Había un obstáculo que me detenía
muchas veces cuando iba a hablar.
Por medio de mis acciones más inadvertidas
y mis escritos más velados,
sólo por medio de estas cosas podré ser comprendido.
Pero quizá no valga la pena dedicar
tanto interés y tantos esfuerzos a descubrir quién soy.
Más adelante –en una sociedad más perfecta-
otro, hecho exactamente como yo,
sin duda aparecerá y actuará con libertad.
jueves, 19 de julio de 2012
Mujeres
Hacia la estrella de aquella otra madre mayor
Y como los recogía del polvo teñidos
Para enterrarlos debajo de su corazón
Me estremeció la mujer del poeta, el caudillo
Siempre a la sombra y llenando un espacio vital
Me estremeció la mujer que incendiaba los trillos
De la melena invencible de aquel alemán
Me estremeció la muchacha
Hija de aquel feroz continente
Que se marchó de su casa
Para otra de toda la gente
Me han estremecido un montón de mujeres
Mujeres de fuego, mujeres de nieve
Pero lo que me ha estremecido
Hasta perder casi el sentido
Lo que a mi más me ha estremecido
Son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos
Me estremeció la mujer que parió once hijos
En el tiempo de la harina y un kilo de pan
Y los miró endurecerse mascando carijos
Me estremeció porque era mi abuela además
Me estremecieron mujeres
Que la historia anotó entre laureles
Y otras desconocidas, gigantes
Que no hay libro que las aguante
Me han estremecido un montón de mujeres
Mujeres de fuego, mujeres de nieve
Pero lo que me ha estremecido
Hasta perder casi el sentido
Lo que a mi más me ha estremecido
Son tus ojitos, mi hija, son tus ojitos divinos.
Silvio Rodríguez
martes, 17 de julio de 2012
De la publicidad
Reportaje de moda en Marrakech.
Tres loin de l'innocence este perfume.
Una fotografía retocada
con acuarelas suaves. Si desea
reparamos su piel. Esta revista cuenta
familiares parábolas al fin:
de cómo maquillar los sueños agresivos
o cómo estilizar la derrota y el tedio.
Perfumada de Armani
la nada es altamente soportable.
domingo, 15 de julio de 2012
Versos sencillos
Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma.
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.
Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.
Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.
Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
Los rayos de lumbre pura
De la divina belleza.
Alas nacer vi en los hombros
De las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros,
Volando las mariposas.
He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado,
Sin decir jamás el nombre
De aquélla que lo ha matado.
Rápida como un reflejo,
Dos veces vi el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo,
Cuando ella me dijo adiós.
Temblé una vez -en la reja,
A la entrada de la viña,-
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.
Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca: cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcalde llorando.
Oigo un suspiro, a través
De las tierras y la mar,
Y no es un suspiro. -es
Que mi hijo va a despertar.
Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor,
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.
Yo he Visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La víbora del veneno.
Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.
Yo he puesto la mano osada
De horror y júbilo yerta,
Sobre la estrella apagada
Que cayó frente a mi puerta.
Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla y muere.
Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.
Yo sé que el necio se entierra
Con gran lujo y con gran llanto, -
Y que no hay fruta en la tierra
Como la del camposanto.
Callo, y entiendo, y me quito
La pompa del rimador:
Cuelgo de un árbol marchito
Mi muceta de doctor.
José Martí
viernes, 13 de julio de 2012
Todo el pasado
y yo me quiero apoderar del futuro,
me dislocan la cabeza para que mire atrás
y yo quiero mirar adelante.
No me asustan la soledad y el silencio,
son los lugares preferidos de Dios
para manifestarse.
Mi eterna gratitud a los que me quieren,
siempre les recordaré a la hora del sol.
No puedo detenerme,
perdonad, tengo prisa,
soy un río de fuerza, si me detengo
moriré ahogada en mi propio remanso.
Gloria Fuertes
miércoles, 11 de julio de 2012
La única mujer
La que ama…la única mujer que puede ser
Bertalicia Peralta
lunes, 9 de julio de 2012
Libre soy
Soy libre por decisión propia
por propia valía,
ganada en batallas medievales
o en tragedias griegas.
Ráfaga luminosa
desciende en la oscuridad
de mis tinieblas,
aclara mis pecados carnales,
convierte lo imperdonable en humano.
No soy Juana de Arco
ni la virgen María,
hembra, mujer,
viviendo el momento
ganando espacio a pasos pequeños
día con día.
Cada camino recorrido
se encuentra pintado en mi espalda,
caricias,
reclamos,
tempestades,
huella del tiempo
mutada en marchitas flores
o en conserva de maduras frutas.
Soy feliz a pesar de los daños.
sábado, 7 de julio de 2012
Me duelen todas las hembras que no fui
Me duelen todas las hembras que no fui
las que se me quedaron dormidas debajo de la ingle
las que no parieron a sus otras hembras cuando debían
las que supusieron que el amor amado era así y no era así
me duelen las hembras que perdí por el camino
esas hembritas chiquitas que se fueron por el borde de las lágrimas
las otras que bajan -sumisas- con cada endometrio
las pobrecitas tontas que se me caen del pelo
y me duele también mi hembra superiora
la que impulsa el timón donde navega el resto
la que dice y hace y cocina y jode y escribe
pero no sabe qué hacer ni qué decir ni qué escribir
para que vuelva el troglodita que le mordió el fondo del corazón.
Analía Pinto
jueves, 5 de julio de 2012
Estoy buscando un día
para entenderte a solas.
Un día sin murallas,
sin trampas ni gentíos.
Un día abierto y libre
como un cuaderno al viento.
por cada nudo ciego.
Y no haya puñaladas
por cada frase fina.
hacemos cosas grandes,
como mirar al cielo.
para no ver a nadie.
Como cruzar los brazos
por no abrazar a tantos.
para vivirlo juntos.
La vida es un brebaje
que nunca lo pedimos,
hemos de hacerlo dulce
para beberlo a medias.
pensemos en ser simples
y no perdamos el tiempo.
La vida,
nos vino a desgarrones.
Debemos aceptarla
como una llaga impuesta.
A ratos,
hacemos cosas tristes,
desesperadamente.
Como extender la mano
para poblarnos solos.
Para esperarte siempre
sin aguardar esperas.
A ratos,
hacemos cosas buenas:
como volvernos malos
para que nos sonrían.
Violeta Luna
martes, 3 de julio de 2012
Recuerdo
No llores por mí,
porque en mis ojos,
no hay lágrimas de dolor,
sólo alegría.
Espero que las lágrimas,
de tus ojos,
se conviertan en alegría,
para mí.
Olvida que existen las despedidas,
porque la húmeda lluvia,
aún abraza mi cuerpo,
y yo te abrazo con mi mirada,
porque tu rostro se dibuja en mis ojos.
Entonces ya no hay tristeza.
domingo, 1 de julio de 2012
A veces, pienso en esa foto
A veces, pienso en esa foto,
donde un niño desfallecido espera,
su inevitable encuentro con la muerte.
No es fácil explicarlo.
Un ave de rapiña lo está acechando,
mientras el niño grita temeroso.
El hambre lo ha estado devorando lentamente.
Es larga su agonía.
El ave está mirando,
el rostro niño de la muerte.
Ahora, mientras vuelvo a mirar la miserable foto,
al ave de rapiña y al niño agonizante,
y pienso en las injusticias del humano,
más yo no olvido, el rostro niño de la muerte.
Álvaro Rivero Maldonado
