viernes, 31 de diciembre de 2010

De villancico y candela

Te regalo cucharadas de sabores,
mermeladas para decorar tu casa,
unos cuadros donde vivan muchos duendes,
noches buenas cada vez que el sol se vaya.
Te regalo una alfombra con poderes,
tres chequeras sin límite de abrazos,
una alcoba con ventanas a la vida,
una huerta donde nazcan los orgasmos.
Te regalo las semillas de las flores,
tierra fértil para cada paso,
un aljibe donde bebas tus anhelos,
toboganes que se lleven la nostalgia.
Te regalo un espejo que te enseñe
a mostrar el alma al semejante,
diccionarios de palabras que no duelan,
amuletos de perdón para actos malos.
Te regalo un árbol navideño
donde cuelgues tu fortuna y la compartas,
una mesa sin límites de asientos
para repartir el amor en rebanadas.


GABRIELA ABEAL

martes, 28 de diciembre de 2010

No me pidas la vida

No me pidas la vida. Sólo puedo ofrecerte
los ojos ciegos de una libélula disecada,
un libro sin concluir repleto de obsesiones,
un refugio con un solo cuarto de baño
y salón con vistas a la esperanza.

Sólo puedo ofrecerte
una caja de música herencia de un abuelo,
un reloj con insomnio,
un sueño social defraudado y sepulto,
el billete de un tren que nunca partió,
un estante colmado con jarrones de vidrio
cada uno albergando
el cadáver de un sueño.

Puedo ofrecerte
un páncreas propenso a la tristeza,
la cartilla de racionamiento de la felicidad,
un D.N.I. con la foto de un muerto,
el esqueleto roto de mi infancia,
la hora de la tarde
cuando abren los dondiegos.

Sólo puedo ofrecerte
un candil tirano
de miserable soledad entre las pitas.

No me pidas la vida.

Juan José Vélez Otero

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El espantapájaros

Le amaneció
sentado en la misma piedra,
mirando
al mismo horizonte,
con el mismo rocío
mojándole la tristeza.

El mismo frío
en la piel de los huesos,
el mismo gusto a pozo seco
en la saliva dulce
y el mismo olvido
por las cenizas del aire.

Quiso retener
el tiempo entre los dedos
contando las monedas de las horas,
las únicas ganancias
que traían las luces
nuevas de la primavera.

Sintió ser feliz
por un momento,
como si tuviese el don
de resucitar a las mariposas.

Le amaneció sentado.

Se levantó,
cambió de piedra
y siguió mirando al mismo horizonte
con los mismos ojos
vigilantes de pájaros.

Juan José Vélez Otero

lunes, 20 de diciembre de 2010

Oración

Madre nuestra
que estás en las aguas,
que estás en la tierra roja,
que estás en el fuego de las entrañas
y en el aire preñado de cada tarde.
Escribo cada día
con la esperanza
de bendecir tu nombre,
tu nombre y tu enigma
que, como el aliento,
contiene todos los nombres conocidos
y todos los nombres desconocidos;
tu nombre, que he olvidado,
pero que deshojo
cada noche
como una flor nocturna.
Vuelva a nosotros
la Tierra sin reinos
donde una vez la humanidad fue niña.
Hágase tu voluntad,
que une raíces, tallos y hojas
y enhebra con un hilo de sangre
a vivientes y no vivientes;
pero deshágase la mentira,
que arranca y niega,
pedazo a pedazo, nuestra leve
_________________existencia.
Danos hoy,
aunque nunca haya sido nuestro,
el pan de cada día,
así como la encina o la espiga
prodigan sus frutos con la sabiduría
de quien sabe que tan sólo
se posee aquello que se da.
Y aliméntanos también con tu
_____________________palabra,
que recrea, recompone y pare,
cada mañana,
la carne azul del mundo.
Perdónanos nuestra ignorancia
porque, cuando pedimos libertad,
debimos haber reclamado justicia.
No nos dejes confundir
la limpieza con la muerte
y líbranos del olvido.

Carlos Bozalongo

viernes, 17 de diciembre de 2010

LLUVIA DE OCTUBRE

Con el olor de la lluvia se aproximan
las remotas caravanas del recuerdo.
Abandonan su equipaje de añoranza
en los portales de una calle anónima.
El sabor de la lluvia posee aromas de infancia,
cadencias de lavanda y pellizcos de ciclamen.
Un tapiz de intenso gris cubre la argamasa del cielo
y las copas de los árboles recortan el paisaje
con la dimensión de un adiós o un hasta luego
que busca semillas de sol en la distancia.
El olor de la lluvia, de la tierra mojada,
nos recoge en el claustro de la meditación,
en el aula reservada para aprendices de náufragos
condenados a ser eternos arlequines de agua.
En estas horas escritas con zumo de limón
las lágrimas pesan como goterones de plomo,
como las monedas sin lustre de la tristeza
hurtadas de la hucha secreta del corazón baldío.
El viento pregona los poemas de la ausencia
entre los portales de la ciudad vencida por el agua;
y una voz solitaria, ebria de roble y de tanino,
acuña el silencio en el vaho de la ventana.
La lluvia es el poema de los que se fueron.

José Luis García Herrera

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Por tus ojos

(A Widad)

Por tus ojos y los de los niños del mundo
por esa sonrisa que anuncia el día liberado
mendigo la esperanza
el pan
y un día
de alegría

Por tus ojos y los de los niños del mundo
Por esas manitas que acarician la
alcoba
fabricaré un juguete de piedra lunar
cosido con rayos de ternura

Por tus ojos y los de los niños del mundo
por esa voz argentina que se te encalla en
la garganta
voy a tocar el tambor
pero
jamás olvides niña mía
que
por tus ojos y los de los niños del mundo
hay hombres que mueren cada día al sol
por no haber podido vencer a tiempo
a los ladrones de sueños

Hamid Skif


lunes, 13 de diciembre de 2010

Cuando yo aún soy la vida

La vida me rodea, como en aquellos años
ya perdidos, con el mismo esplendor
de un mundo eterno. La rosa cuchillada
de la mar, las derribadas luces
de los huertos, fragor de las palomas
en el aire, la vida en torno a mí,
cuando yo aún soy la vida.
Con el mismo esplendor, y envejecidos ojos,
y un amor fatigado.

¿Cuál será la esperanza? Vivir aún;
y amar, mientras se agota el corazón,
un mundo fiel, aunque perecedero.
Amar el sueño roto de la vida
y, aunque no pudo ser, no maldecir
aquel antiguo engaño de lo eterno.
Y el pecho se consuela, porque sabe
que el mundo pudo ser una bella verdad.

Francisco Brines

viernes, 10 de diciembre de 2010

MI PADRE

Quizás mi padre
es el aroma de la tarde regado en las aldeas
y la fragancia del amanecer goteando en calma
lavado por el canto de los gallos
y el sonido distante de un trabajador que tose en el barro
y el despertar de las mujeres a las cocinas de la mañana
y el regreso del verde en el paisaje lejano.
Quizás mi padre es la sangre que enciende la noche con canciones
y el humo que se eleva de las casas de huéspedes
y el fluir del Éufrates a través de las goteras en los viaductos
Y mi padre...
la canción temblorosa golpeando la puerta de la princesa

Y mi padre... un minarete
elevando su corazón con un cántico anhelante
y una copa inquieta
y una mano soñadora con barro sollozando
y mi padre de un exceso de añoranza,
encadena su alma a las profundidades del Éufrates
y le canta a la tierra de la caña de azúcar
mi padre,
una chispa en la historia de la fatiga.

BASSEM AL MERAIBY

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El mundo despiadado

Con motivo del bombardeo de Halabache
y el silencio mortal del ámbito mundial

Despierta! O mundo despiadado
caprichoso mundo despiadado
Hasta cuándo este silencio mortal?
la piedra incluso ha comenzado a llorar
Hace mucho tiempo que sueñas y en vano
has manchado tus garras con la sangre de la verdad
Hace mucho tiempo que está muerta la bondad
la opresión está llena de color y de engaño
el mundo estádormido, dormido,
Cuidado o hombre mohíno!
despierta para que juntos borremos
las manchas de la maldad de la faz de la tierra
déjanos construir un mundo grato
cristalino y transparente como el amor

Fatema Rakei

sábado, 4 de diciembre de 2010

Egoísmo

Da igual,
préstame un poco de tu egoísmo,
para que sea
tu lágrima
sólo una vez.

AÏCHA BASSRY

jueves, 2 de diciembre de 2010